Ecologistas en Acción - Alcalá de Henares

Alcalá de Henares y su Tierra
 
La Tierra de las 25 villas
 


Carabaña


Escudo de Carabaña



Orígenes e Historia


La historia de estas tierras se empezó a escribir hace más de 2.000 años, como muestran los asentamientos datados en el Neolítico. La aparición de Carabaña como núcleo estable de población, parece remontarse a época prerromana, cuando tribus celtíberas poblaban la zona y conocían el lugar bajo el nombre de Caroca o Caraca. Este enclave fue uno de los principales situados en la calzada que unía Tarraco (Tarragona) con Emerita Augusta (Mérida), pasando por Complutum (Alcalá). De esta época se conservan algunos vestigios: restos de la calzada romana, ruinas de un templo posiblemente dedicado a Diana, o un altar con inscripciones latinas. La existencia de manantiales de aguas, de cualidades notorias, en la base del cerro de Cabeza Gorda, seguramente propiciaron el poblamiento desde antiguo.

También se han encontrado restos de una población visigoda, en los siglos VI y VII, lo que incluye una necrópolis, localizada en el citado cerro de Cabeza Gorda. Tras la invasión de tribus agarenas provenientes del norte de África, la tierra quedó, como la mayor parte de la Península, en poder musulmán por los siguientes siglos.

La Tierra fue reconquistada en el siglo XI, siendo rey Alfonso VI. Carabaña formaba parte del alfoz complutense, como aldea dependiente de la villa de Alcalá. En el siglo XII, el rey Alfonso VII dona estas tierras al arzobispado de Toledo, bajo cuya jurisdicción quedan. Esta es una de las poblaciones que Alfonso VIII donó al Concejo de Segovia en 1190, como pago por sus servicios; cediendo, en compensación, la población de Talamanca al arzobispado. Pero en 1214 el rey decide deshacer el trato, y restituye al arzobispado toledano las aldeas anteriores, recuperando Talamanca. Los arzobispos de Toledo otorgan fueros, desde D. Raimundo en adelante. Uno de sus sucesores en la sede toledana, D. Rodrigo Jiménez de Rada, otorga en el siglo XII el 'fuero extenso' a la villa de Alcalá, y otro a las aldeas, lo que incluía a Carabaña. Ese fuero, que estará en vigor por varios siglos, será sustituido a principios del siglo XVI por el Fuero Nuevo, dado por el Cardenal Fray Francisco Jiménez de Cisneros, en febrero de 1509; un fuero único, actualizado, que habría de regir sobre la villa de Alcalá y su alfoz.

Carabaña obtiene el título de villa en el año 1557, siendo rey Felipe II. No obstante, permanece bajo la jurisdicción del arzobispo de Toledo hasta 1578, cuando pasa a ser de realengo y depender de la Corona. Tras pasar por varias ventas y diferentes señores, los Vega llegan a ser titulares del Señorío de la villa en 1625, así como también de Orusco y Valdilecha. Mantienen su jurisdicción hasta que, a principios del siglo XIX, las Cortes de Cádiz legislan la abolición de los Señoríos, con lo que desaparece el tradicional vasallaje. Carabaña pasa, como el resto de poblaciones, la nueva frontera hacia tiempos mejores.

Datos y Geografía

Carabaña se sitúa en la provincia de Madrid, a 50 km de la capital y a 34,5 de Alcalá de Henares. Se halla en la Tierra y Alcarria de Alcalá, en la Comarca de Las Vegas, a las orillas del río Tajuña, aprovechando la suave ladera. La población es famosa desde la antigüedad por sus manantiales de aguas purgantes, en el cerro de Cabeza Gorda. Su término municipal limita al Norte (casi) con Villar del Olmo; al Nordeste limita con Orusco; al Este, con la provincia de Guadalajara; al Sur, limita con Valdaracete y, circunstancialmente, con Villarejo de Salvanés; al Oeste con Tielmes; y al Noroeste con Valdilecha. Con una población de 1.962 habitantes en el año 1910, repartidos en 551 edificios; en el año 2000 eran 1.118 habitantes, que habían aumentado a 1.691 en el año 2007. El municipio tiene una extensión de 47.6 km² y se halla a 625 metros de altitud sobre el nivel del mar.


A principios del siglo XX registraba la Enciclopedia Espasa que, en Carabaña, "el terreno es de regular calidad, con algunos montes poco poblados de roble y encina, bañándole el río Tajuña que corre a unos 200 m. de la población, teniendo para su paso un hermoso puente con cinco arcos de piedra de sillería. Las aguas de dicho río riegan buena parte de los plantíos y sirven de fuerza motriz á varios molinos. La producción es abundante en cereales, vino, aceite, legumbres, frutas, hortalizas y cáñamo, criando ganado lanar, vacuno y mular. Fábricas de aguardientes, tejas y ladrillos, esteras, tejidos, harina, batanes y yeserías. Aguas minerales sulfatado-sódicas purgantes, que se recomiendan contra las afecciones del estómago, hígado y bazo y contra las enfermedades propias de la mujer."

Además de ser bien conocida por sus aguas (hay en proyecto la construcción de un nuevo balneario, que pretende ser el más grande de Europa), Carabaña tiene a gala su famoso y apreciado aceite de oliva virgen.


En el escudo de Carabaña (a
probado el 5 de marzo de 1987, B.O.C.M., de 17 de marzo de 1987) se alude en su parte superior a las armas de los Vega, que fueron señores de Carabaña, Orusco y Valdilecha; en la mitad inferior, se hace alusión a la fuente existente en la Plaza Mayor del pueblo, del siglo XVIII, y a la importancia de la riqueza obtenida por el tradicional cultivo de olivos y almendros.

Monumentos y Fiestas

La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es un templo levantado en el siglo XVI. Consta de planta de tres naves, divididas, con pilastras jónicas sujetando arcos de medio punto. En ella se conserva una pila bautismal visigoda y un sepulcro del siglo XVII. Destaca su alta y airosa torre, de tres cuerpos. En el último cuerpo, en alargados huecos cubiertos por arcos de medio punto, se sitúan las campanas. Seriamente dañada en la Guerra Civil (1936-1939), la iglesia tuvo que ser reconstruida al final de la contienda.

Próxima a ésta se encuentra la afamada Fuente de Carlos III, labrada en estilo neoclásico, emblema de la villa.

La Ermita de Santa Lucía (siglo XVI) se halla edificada sobre un antiguo templo romano. De encaladas paredes, tiene acceso a través de un pórtico recogido.

Según informaba la enciclopedia Espasa-Calpe a principios del siglo XX, "en el pueblo hay de notable un gran caserón llamado el Palacio, actualmente bastante deteriorado, y en el cual existe una escuela pública de niñas, y sirve de vivienda a varios vecinos". Se trata del conocido como Palacio del Virrey de Indias, construcción de los siglos XVI y XVII.

Como se ha indicado, Carabaña es famosa desde antiguo por sus aguas, de efectos saludables y purgantes, teniendo el manantial en la base del cerro Cabeza Gorda. En 1892, D. Ruperto Jacinto Chavarri levantó el edificio destinado a baños y hotel. Este empresario compraría también las instalaciones de aguas "La Margarita", situadas en la cercana población de Loeches.

Durante la Guerra Civil (1936-1939), el hotel fue ocupado por el Estado Mayor del Ejercito Republicano. Permanecen todavía la fábrica de embotellado (edificio del siglo XIX), la central eléctrica y los restos del balneario de aguas de Carabaña (está en proyecto la construcción de uno nuevo). La fábrica de embotellado ha sido rehabilitada como albergue juvenil. La central eléctrica de Chavarri se halla enfrente. Gracias a la fuerza de las aguas del Tajuña, suministraba la energía necesaria para el conjunto de instalaciones. Esta central se había levantado en el lugar que ocupara un antiguo molino harinero. También próximo a los anteriores, se halla el apeadero ferroviario de Chavarri, desde donde se expedía el agua embotellada. Se trataba de un muelle de uso exclusivo para carga de las botellas de agua de Carabaña.

Otras construcciones de interés son el puente, de sillería labrada, que cuenta con cinco arcos y se levanta sobre el río Tajuña, obra del siglo XVII, y los molinos del Cisne y del Tejado.

En cuanto a festividades, cabe destacar las fiestas de la Representación de la Pasión, en Semana Santa. Santiago Apóstol el 25 de julio. El día 15 de mayo, la tradicional festividad de San Isidro, tan celebrado en poblaciones de honda tradición agraria. El Cristo de la Paz y de la Salud se festeja el día 14 de septiembre con procesión y encierros. Y el 13 de diciembre tiene lugar la romería a la Ermita de Santa Lucía.


Etimología

No es mucha la información disponible. Se teoriza con el posible origen prerromano del nombre Caroca/Caraca, que con el tiempo terminaría derivando en la actual Carabaña. Pero no tenemos constancia del hipotético significado (caso de que fuera conocido).

El gentilicio del habitante de Carabaña es carabañero.


JR - Enero 2009


Página oficial del Ayuntamiento de Carabaña




Informaciones obtenidas y extractadas de diferentes fuentes, incluida la
escasa página web del Ayuntamiento.



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