Carabaña

Escudo de Carabaña
Orígenes e Historia
La historia de estas tierras se empezó a escribir hace más
de 2.000 años, como muestran los asentamientos datados en el
Neolítico. La aparición de Carabaña como núcleo
estable de población, parece remontarse a época prerromana,
cuando tribus celtíberas poblaban la zona y conocían el
lugar bajo el nombre de Caroca o Caraca. Este enclave
fue uno de los principales situados en la calzada que unía Tarraco
(Tarragona) con Emerita Augusta (Mérida), pasando por
Complutum (Alcalá). De esta época se conservan
algunos vestigios: restos de la calzada romana, ruinas de un templo
posiblemente dedicado a Diana, o un altar con inscripciones latinas.
La existencia de manantiales de aguas, de cualidades notorias, en la
base del cerro de Cabeza Gorda, seguramente propiciaron el poblamiento
desde antiguo.
También se han encontrado restos de una población visigoda,
en los siglos VI y VII, lo que incluye una necrópolis, localizada
en el citado cerro de Cabeza Gorda. Tras la invasión de tribus
agarenas provenientes del norte de África, la tierra quedó,
como la mayor parte de la Península, en poder musulmán
por los siguientes siglos.
La Tierra fue reconquistada en el siglo XI, siendo rey Alfonso VI. Carabaña
formaba parte del alfoz complutense, como aldea dependiente de la villa
de Alcalá. En el siglo XII, el rey Alfonso VII dona estas tierras
al arzobispado de Toledo, bajo cuya jurisdicción quedan. Esta
es una de las poblaciones que Alfonso VIII donó al Concejo de
Segovia en 1190, como pago por sus servicios; cediendo, en compensación,
la población de Talamanca al arzobispado. Pero en 1214 el rey
decide deshacer el trato, y restituye al arzobispado toledano las aldeas
anteriores, recuperando Talamanca. Los arzobispos de Toledo otorgan
fueros, desde D. Raimundo en adelante. Uno de sus sucesores en la sede
toledana, D. Rodrigo Jiménez de Rada, otorga en el siglo XII
el 'fuero extenso' a la villa de Alcalá, y otro a las aldeas,
lo que incluía a Carabaña. Ese fuero, que estará
en vigor por varios siglos, será sustituido a principios del
siglo XVI por el Fuero Nuevo, dado por el Cardenal Fray Francisco Jiménez
de Cisneros, en febrero de 1509; un fuero único, actualizado,
que habría de regir sobre la villa de Alcalá y su alfoz.
Carabaña obtiene el título de villa en el año 1557,
siendo rey Felipe II. No obstante, permanece bajo la jurisdicción
del arzobispo de Toledo hasta 1578, cuando pasa a ser de realengo y
depender de la Corona. Tras pasar por varias ventas y diferentes señores,
los Vega llegan a ser titulares del Señorío de la villa
en 1625, así como también de Orusco y Valdilecha. Mantienen
su jurisdicción hasta que, a principios del siglo XIX, las Cortes
de Cádiz legislan la abolición de los Señoríos,
con lo que desaparece el tradicional vasallaje. Carabaña pasa,
como el resto de poblaciones, la nueva frontera hacia tiempos mejores.
Datos y Geografía
Carabaña se sitúa en la provincia de Madrid, a 50 km de
la capital y a 34,5 de Alcalá de Henares. Se halla en la Tierra
y Alcarria de Alcalá, en la Comarca de Las Vegas, a las orillas
del río Tajuña, aprovechando la suave ladera. La población
es famosa desde la antigüedad por sus manantiales de aguas purgantes,
en el cerro de Cabeza Gorda. Su término municipal limita al Norte
(casi) con Villar del Olmo; al Nordeste limita con Orusco; al Este,
con la provincia de Guadalajara; al Sur, limita con Valdaracete y, circunstancialmente,
con Villarejo de Salvanés; al Oeste con Tielmes; y al Noroeste
con Valdilecha. Con una población de 1.962 habitantes en el año
1910, repartidos en 551 edificios; en el año 2000 eran 1.118
habitantes, que habían aumentado a 1.691 en el año 2007.
El municipio tiene una extensión de 47.6 km² y se halla
a 625 metros de altitud sobre el nivel del mar.
A principios del siglo XX registraba la Enciclopedia Espasa que, en
Carabaña, "el terreno es de regular calidad, con algunos
montes poco poblados de roble y encina, bañándole el río
Tajuña que corre a unos 200 m. de la población, teniendo
para su paso un hermoso puente con cinco arcos de piedra de sillería.
Las aguas de dicho río riegan buena parte de los plantíos
y sirven de fuerza motriz á varios molinos. La producción
es abundante en cereales, vino, aceite, legumbres, frutas, hortalizas
y cáñamo, criando ganado lanar, vacuno y mular. Fábricas
de aguardientes, tejas y ladrillos, esteras, tejidos, harina, batanes
y yeserías. Aguas minerales sulfatado-sódicas purgantes,
que se recomiendan contra las afecciones del estómago, hígado
y bazo y contra las enfermedades propias de la mujer."
Además de ser bien conocida por sus aguas (hay en proyecto la
construcción de un nuevo balneario, que pretende ser el más
grande de Europa), Carabaña tiene a gala su famoso y apreciado
aceite de oliva virgen.
En el escudo de Carabaña (aprobado
el 5 de marzo de 1987, B.O.C.M., de 17 de marzo de 1987) se alude en
su parte superior a las armas de los Vega, que fueron señores
de Carabaña, Orusco y Valdilecha; en la mitad inferior, se hace
alusión a la fuente existente en la Plaza Mayor del pueblo, del
siglo XVIII, y a la importancia de la riqueza obtenida por el tradicional
cultivo de olivos y almendros.
Monumentos y Fiestas
La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción
es un templo levantado en el siglo XVI. Consta de planta de tres naves,
divididas, con pilastras jónicas sujetando arcos de medio punto.
En ella se conserva una pila bautismal visigoda y un sepulcro del siglo
XVII. Destaca su alta y airosa torre, de tres cuerpos. En el último
cuerpo, en alargados huecos cubiertos por arcos de medio punto, se sitúan
las campanas. Seriamente dañada en la Guerra Civil (1936-1939),
la iglesia tuvo que ser reconstruida al final de la contienda.
Próxima a ésta se encuentra la afamada Fuente de Carlos
III, labrada en estilo neoclásico, emblema de la villa.
La Ermita de Santa Lucía (siglo XVI) se halla edificada sobre
un antiguo templo romano. De encaladas paredes, tiene acceso a través
de un pórtico recogido.
Según informaba la enciclopedia Espasa-Calpe a principios del
siglo XX, "en el pueblo hay de notable un gran caserón
llamado el Palacio, actualmente bastante deteriorado, y en el cual existe
una escuela pública de niñas, y sirve de vivienda a varios
vecinos". Se trata del conocido como Palacio del Virrey de
Indias, construcción de los siglos XVI y XVII.
Como se ha indicado, Carabaña es famosa desde antiguo por sus
aguas, de efectos saludables y purgantes, teniendo el manantial en la
base del cerro Cabeza Gorda. En 1892, D. Ruperto Jacinto Chavarri levantó
el edificio destinado a baños y hotel. Este empresario compraría
también las instalaciones de aguas "La Margarita",
situadas en la cercana población de Loeches.
Durante la Guerra Civil (1936-1939), el hotel fue ocupado por el Estado
Mayor del Ejercito Republicano. Permanecen todavía la fábrica
de embotellado (edificio del siglo XIX), la central eléctrica
y los restos del balneario de aguas de Carabaña (está
en proyecto la construcción de uno nuevo). La fábrica
de embotellado ha sido rehabilitada como albergue juvenil. La central
eléctrica de Chavarri se halla enfrente. Gracias a la fuerza
de las aguas del Tajuña, suministraba la energía necesaria
para el conjunto de instalaciones. Esta central se había levantado
en el lugar que ocupara un antiguo molino harinero. También próximo
a los anteriores, se halla el apeadero ferroviario de Chavarri, desde
donde se expedía el agua embotellada. Se trataba de un muelle
de uso exclusivo para carga de las botellas de agua de Carabaña.
Otras
construcciones de interés son el puente, de sillería labrada,
que cuenta con cinco arcos y se levanta sobre el río Tajuña,
obra del siglo XVII, y los molinos del Cisne y del Tejado.
En cuanto a festividades, cabe destacar las fiestas de la Representación
de la Pasión, en Semana Santa. Santiago Apóstol el 25
de julio. El día 15 de mayo, la tradicional festividad de San
Isidro, tan celebrado en poblaciones de honda tradición agraria.
El Cristo de la Paz y de la Salud se festeja el día 14 de septiembre
con procesión y encierros. Y el 13 de diciembre tiene lugar la
romería a la Ermita de Santa Lucía.
Etimología
No es mucha la información disponible. Se teoriza con el posible
origen prerromano del nombre Caroca/Caraca, que con el tiempo
terminaría derivando en la actual Carabaña. Pero no tenemos
constancia del hipotético significado (caso de que fuera conocido).
El gentilicio del habitante de Carabaña es carabañero.
JR - Enero 2009
Página
oficial del Ayuntamiento de Carabaña