Los Santos de la Humosa

Escudo de Los Santos de la Humosa
Orígenes e Historia
Las márgenes
del río Henares muestran evidencias de presencia humana desde
tiempos remotos; lugar apetecible, por su fertilidad y abundancia de
recursos. Se informa de que "los restos más antiguos
de interés arqueológico que se han documentado en la zona
[de Los Santos] corresponden a industrias líticas del
Paleolítico Inferior y del Neolítico (8.000-3.000 a.C.)
También se han encontrado restos de hachas de piedra ya pulimentadas,
así como de cerámica, en las orillas del río Henares.
En un yacimiento, próximo también al Henares, se han encontrado
grandes cantidades de fragmentos cerámicos elaborados a mano
y material de piedra trabajada (sílex y piedras de molino) que
pertenecen al Calcolítico (3.000 a.C.) y la Edad de Bronce (1.000
a. C.)."
En tiempos más cercanos, el origen de la actual población
se podría localizar, según algunos autores, en una villa
romana que, con el nombre Fumoso, estaría ubicada junto
al río Henares, en su margen izquierda. Lo cierto es que no hay
base documental para tal afirmación, aparte de la tradición.
Lo que sí se tiene es el hallazgo de restos arqueológicos
de esa cronología. Entre otros vestigios, se encontró
un miliario (milliarius), probablemente de la antigua calzada
que, desde Caesar Augusta (Zaragoza) pasaba por el lugar, en
dirección a Emerita Augusta (Mérida), por Complutum.
Sin olvidar que, cuando hablamos de villa en esta época (villae),
lo hacemos de una casa, generalmente de labor, no de un núcleo
urbano.
Las Relaciones de Felipe II lo relatan así: "Habrá
doce años poco más o menos que en el dicho río
Henares que pasa por debajo de la peña que dicen de Pedro Abad,
término y jurisdicción de esta villa, fue hallado en el
agua entre otras piedras que se sacaban del dicho río para una
presa, un pilar de estado y medio en alto, muy antiguo y grueso y llanamente
labrado, en el cual hay unas letras que no se pueden leer todas, en
lengua latina y léense algunas de ellas, las cuales interpretó
Ambrosio de Morales, cronista de Su Majestad, en un libro que hizo de
la venida y entrada de los santos mártires Justo y Pastor en
Alcalá".
El asentamiento original, tal como constatan los hallazgos, se
hizo junto a las orillas del río Henares; un lugar húmedo,
con brumas, lo que daría pie al nombre de Fumoso/Humoso. La insalubridad
de su ubicación motivaría que, con el tiempo, la población
abandonara su primitivo emplazamiento y se trasladara a su actual lugar,
en lo alto de los cerros, lo que pudo ocurrir en torno a los siglos
X u XI.
En 1125 el rey Alfonso VII dona la Tierra de Alcalá a D.
Raimundo, arzobispo de Toledo.
Con el paso del tiempo, según se señala "La
importancia del Concejo crece y pasa, de ser uno de los denominados
de segundo orden dentro del Común de la Tierra de Alcalá,
a tomar cierta posición dentro del Cuarto de Santorcaz y en el
Común de la Tierra, llegando uno de sus procuradores a participar
y ratificar el colofón del Fuero Nuevo de Alcalá, otorgado
por el Cardenal Cisneros en febrero de 1509, consolidándose en
el siglo XVII y siendo una de las veinticinco villas del Común
de la Tierra de Alcalá."
Como
ocurrió con otras villas de la Tierra, bajo el arzobispo toledano
se mantuvo hasta su segregación en el siglo XVI, en virtud de
un breve del Papa Gregorio XIII, solicitado y obtenido por el rey Felipe
II, quien la anexionó a la Corona. Pese a ello, mantuvo sus privilegios
de villa. De nuevo citando de las Relaciones Topográficas
de Felipe II, se dice que "es villa muy antigua de más
de trescientos años a esta parte, y tiene jurisdicción
civil y criminal distinta y apartada de todas las demás villas
y ciudades que están en su contorno y no tiene título
alguno de ello más de costumbre y posesión inmemorial".
En 1576,
el humanista Ambrosio Morales describe la población: Los Santos
tenía entonces 190 casas, hechas en planta rectangular, con dos
alturas, reservando la baja para el ganado. Con 200 vecinos, lo que
equivale a unas 900 almas. Se abastecía del río (pesca),
de la labranza y del ganado menor. También era de destacar su
molino harinero, que perteneció durante varios años al
Colegio Máximo de la Compañía de Jesús en
Alcalá (hasta su expulsión en 1767), así como un
molino de aceite; ambos actualmente desaparecidos.
Los Santos
disfrutó, pues, de una independencia singular, no habitual en
las poblaciones de su entorno. En el Catastro de Ensenada,
en 1752, se indica que era una villa de realengo; pocos años
después, las Relaciones de Lorenzana indican y especifican
que se trata de una "villa realenga eximida y no sujeta a otro
pueblo".
Datos y Geografía
El pueblo de Los Santos de la Humosa se halla situado a 14,3 km. de
Alcalá de Henares, al Este de la provincia de Madrid, en la Comarca
de Alcalá, ocupando el páramo de la denominada Alcarria
de Alcalá. Se encuentra en la posición más elevada
de las poblaciones colindantes: 912 metros sobre el nivel del mar. Su
término municipal limita al Norte, con Meco y Azuqueca de Henares
(ésta población, de la provincia de Guadalajara); al Este,
con Chiloeches y Pozo de Guadalajara, ambas de la provincia de Guadalajara;
al Sur, con Anchuelo y Santorcaz; y al Oeste, con Alcalá de Henares.
La superficie del término de Los Santos es de 34,9 km².
Para el año de 2007 contaba con una población de 1.682
habitantes
Su término municipal se sitúa en tres grandes zonas naturales:
La Vega, La Campiña y El Páramo. La
Vega está formada por las llanuras y terrazas aluviales que ha
creado el río Henares, ocupando la parte septentrional del municipio.
Se trata de terrazas de relieve suave, que al sur se transforman en
cantiles arcillosos, formados por la erosión del río.
La Campiña es una zona de transición con los cerros, tierra
de labor y olivos, que se prolonga hasta el páramo a través
de tierras con vegetación de monte bajo. Y finalmente el Páramo,
una extensa planicie elevada, abundante en calizas, donde se asienta
el núcleo urbano.
Es tradicional tierra de labranza, principalmente trigo, cebada, centeno
y avena; con aprovechamiento también de vino y aceite. Otra actividad
documentada en el siglo XVI era las labores de esparto. La ganadería,
con cabezas de lanar y vacuno, aunque no de manera significativa. El
río Henares no se aprovechaba apenas para el riego, pero sí
para la pesca, siendo de destacar la que tenía como fruto 'barbos,
bogas y anguilas'. En la actualidad, como en tantos otros municipios
de la Comarca, en Los Santos la agricultura apenas alcanza al 2% del
total, siendo el sector industrial el más destacado, seguido
de cerca por el sector de servicios y la construcción.
Monumentos y Fiestas
Como elemento arquitectónico más destacable, nos encontramos
con la Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, enhiesto edificio
levantado en la parte más prominente del cerro, bien visible
desde muchos kilómetros en la distancia. Es una construcción
de los siglos XVI-XVII; la más antigua del pueblo que se conserva.
Está declarada Bien de Interés Cultural, con protección
integral, por resolución del 22 de abril de 1983. Su construcción
comenzó en 1562, teniendo como primer maestro de obras a Nicolás
Ribero, maestro de cantería que también intervino en parte
de la fachada de la Universidad de Alcalá. Fue acabada por Pedro
Lamaza, en 1677.
Se caracteriza
por su gran volumen, sencillez y aspecto sólido. Consta de una
sola nave de tres tramos, cubierta con bóveda de arista, decorada.
Con coro alto y ábside poligonal. La torre, de tres cuerpos,
se sitúa a los pies, en el lado de la Epístola. La sacristía,
de 1596, se sitúa al lado del Evangelio. El edificio tiene notables
contrafuertes en su derredor, lo que, unido al volumen y su pétrea
construcción con caliza, le confiere un cierto aspecto de fortaleza,
más que de templo. El pórtico lo forman tres arcos de
medio punto, sobre pilares, accediéndose a él tras una
breve escalinata.
También encontramos la Ermita de la Virgen de la Humosa, junto
a la finca de la Dehesa, cerca del río Henares, construida en
1677 en el mismo lugar donde se encontraba la anterior desde 1384. Lugar
donde, según la tradición, se apareció la Virgen
de la Humosa a un pastor. Y donde estuvo inicialmente, al parecer, la
población de La Humosa. Se trata de una edificación barroca,
con la tradicional contrucción de muros y machones de ladrillo
con cajones de mampostería. Consta de una sola nave cubierta
por bóveda de cañón, con el coro alto a los pies.
La capilla mayor es cuadrada, con cúpula sobre pechinas, rematada
por linterna. Tiene pinturas que decoran el testero de la capilla mayor,
simulando ser retablo, de comienzos del siglo XVIII, 'destacando
una tela pintada con las imágenes de los Santos Niños
Justo y Pastor'.
La Ermita de la Virgen de la Soledad, del siglo XVI, está a la
salida del pueblo, junto a la carretera al Pozo de Guadalajara. Se levantó
gracias al Cabildo de Nuestra Señora del Rosario, en 1576, para
colocar en ella la imagen de la Quinta Angustia. En su interior se halla
la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, su advocación
actual. Con un cuerpo de planta cuadrada, un pequeño atrio de
ingreso delantero y muros de sillería en la fachada principal;
de mampostería en el resto.
El 15 de mayo se celebra la fiesta de San Isidro Labrador. El domingo
siguiente a San Isidro, la fiesta conocida como 'San Isidrillo', cuando
el santo y la Virgen de La Humosa son trasladados en procesión
desde el pueblo a la ermita junto al río.
Las fiestas en honor de la Virgen de la Humosa, patrona del pueblo,
comienzan el último domingo de agosto, cuando se traslada la
Virgen desde su ermita del río, hasta la iglesia parroquial de
San Pedro, donde permanece hasta el siguiente mes de mayo (San Isidrillo).
Se celebra una romería en su honor. Esta "subida" desde
el santuario se hace de noche, entre las hogueras que los romeros encienden,
abriendo camino a su paso, entre humo y fuego. El
8 de septiembre se celebra la Fiesta Mayor en honor de La Virgen de
la Humosa.
Etimología
Al mostrar las diferentes teorías para el nombre de la población,
hemos de tener presente el cambio de ubicación que sufrió
el pueblo, por el lugar insaluble de su primera fundación, como
ya se ha expresado más arriba.
Según las Relaciones de Lorenzana (1784), "la imagen
de Nuestra Señora, que es antiquísima, se apareció
en el paraje donde hoy tiene la ermita a un pastor que observó
varias veces salir humo de aquel paraje hasta que, indagando lo que
sería, halló la imagen de Santa María". Este
sería, según el informante, el origen del topónimo
La Humosa, que algunos autores llevan a época romana con el nombre
de Fumoso, aunque sin base documental para ello. Las Relaciones
continúan diciendo que "esta villa no estaba fundada
donde está ahora al presente, sino en la ribera del Henares junto
al dicho río de esta parte de él hacia el oriente y se
llamaba el pueblo La Humosa [...] después de mucho tiempo pasado
por no ser sano y haber muchas enfermedades, se había despoblado
y pasándose y fundándose donde al presente está,
y por la [...] razón de haber sido naturales los [...] mártires
Justo y Pastor del pueblo de La Humosa, esta villa cuando se fundó
había tomado y tomó ocasión de llamarse el nombre
de sus patrones".
Por otra parte, algunos autores apuntan a que pudiera haberse llamado
inicialmente Los Altos de la Humosa, por su situación en altura,
trastocando con el tiempo Los Altos, por Los Santos, en honor a Justo
y Pastor.
El gentilicio de los naturales de Los Santos de la Humosa es santero.
JR - Diciembre 2008
Página
oficial del Ayuntamiento de Los Santos de la Humosa