Colegio convento de Ministros de los Enfermos de San Carlos Borromeo,
vulgo de Agonizantes
Actual Ayuntamiento

Fachada actual, como Ayuntamiento (agosto 2008)
La idea y deseo de fundar
colegio parten del padre Miguel J. de Montserrat. El 9 de enero de 1653,
el presbítero Francisco Antonio Calamaza se suma a la iniciativa
y compra unas casas, propiedad del
Colegio de Málaga, en la Plaza del Mercado, colindante con la parroquia
de Santa María y la calle de Baena. El 13 de marzo de 1653 los
religiosos toman posesión de la nueva propiedad y se instalan en
ella. Allí estudiarían Artes y Teología
En junio de 1654, los padres Zoagle y Falcone hacen el diseño del
futuro colegio (Román Pastor). En octubre de 1655, el viceprovincial
de la Orden, Salvatore Falcone, previa autorización del arzobispo
toledano, pide licencia al rector de San Ildefonso para incorporarse a
la Universidad; les es concedida. Seguramente por esto Esteban Azaña
nombra a Falcone como 'fundador' en su "Historia de Alcalá",
siguiendo a Portilla.
El 18 de enero de 1684 Don Juan de Arrivas, racionero de la Iglesia Magistral,
cede su hacienda al colegio: 4.000 ducados. "En 14 de Enero de
1722. tomò la possession del Patronato deste Colegio, intitulado
de San Carlos Borromèo, Don Joseph Pedraxas, por su Apoderado,
y Secretario D. Joseph Anguiano, de que se hizo Escritura, ante el Secretario
Merodio; y se diò la possession, con la solemnidad de Missa cantada
con Musica; y se cantò el Te Deum" (Portilla).
Lo que podemos ver hoy día es un edificio muy transformado con
el paso de los años, por motivo de sus diferentes cambios de uso.
Muy desfigurado con relación a su probable aspecto original. El
colegio convento se levantaba en torno a un patio cuadrado, al sur de
la iglesia; la escalera se situaba en la crujía sur (Román
Pastor), tal como ahora. La iglesia, situada al norte del conjunto, era
de planta rectangular, de una sola nave, con fachada alineada con el convento,
dando al este. En la actualidad, se halla dividida en dos plantas por
un forjado, siendo la superior utilizada como salón de plenos del
Ayuntamiento.
Se conoce poco acerca de la primitiva fábrica del colegio. Carmen
Román Pastor, investigadora y profunda conocedora de la arquitectura
conventual alcalaína, opina que "su arquitectura no aportó
gran cosa al conjunto de los conventos alcalaínos; debió
ser una construcción de gran simplicidad y eminentemente funcional".
Numerosos usos para un solo edificio
Además de la presencia de los Ministros de los Enfermos, que lo
levantan, el edificio ha pasado por numerosos y dispares usos. En 1820
se promulga un decreto de disolución y reforma de las Órdenes
Religiosas, por el cual el edificio pasa a manos del Estado. En el mes
de febrero de 1822, el Rey se lo concede al Ayuntamiento para pósito
y carnicerías públicas. Pero las leyes cambian y, al año
siguiente, el edificio es devuelto a los religiosos, que lo ocupan hasta
su exclaustración definitiva, en 1835. En el año de 1839
lo ocupa la Milicia Nacional, como cuartel, hasta su disolución
en 1844. La ciudad solicita el edificio para Casa Consistorial, pero el
anhelado establecimiento (que ya era propiedad municipal, según
indica Lope Huerta) es ahora destinado a cuartel de la Guardia Civil.
Parece que tantos proyectos sin formalizar, cambios de uso y demás
avatares no dejan claro de quién era el edificio ni para qué
se podría usar... Esteban Azaña señala en su obra
que "fue adquirido por la municipalidad despues de la revolución
de 1868, convirtiéndole en linda casa consistorial".
En ese año, la Junta Revolucionaria Municipal encarga al arquitecto
D. José Vilaplana y Botella que lo reconozca para Casa-Ayuntamiento
y Cuartel de Caballería (Román Pastor). Lope Huerta escribe,
por contra, que es el 19 de febrero de 1870 cuando el entonces alcalde
comunica 'haber recibido la orden por la cual se le concedía
al Ayuntamiento el convento en usufructo'. Entonces, otro arquitecto,
D. Cirilo Vara y Soria recibe el encargo de hacer un proyecto para construir
una Casa Consistorial, local para la Milicia Nacional (reconstituida)
y tres escuelas para niños/as. El resultado fue tan ambicioso y
costoso que se terminó desestimando.
Pero el proyecto de trasladar aquí el Ayuntamiento era un sueño
largamente postergado (y por ello no menos vivo). Además, estaba
la urgente necesidad de nuevas instalaciones para el gobierno municipal.
Finalmente, la Corporación da el paso, se embarca en reformas más
modestas, habilita el edificio y lo empieza a ocupar como Ayuntamiento
en 1875. Román Pastor nos habla de otras reformas posteriores,
en 1880, cuando se divide la nave de la iglesia en dos plantas.
Nuevas reformas exteriores (1928 y 1944) e interiores (1923 y 1963) lo
acercan a nuestros días. El reloj se cambia en 1946. En 1986 se
amplían las oficinas, levantando una planta más en su parte
posterior (lo que, por cierto, no se le habría permitido hacer
a cualquier particular en una zona tan protegida...) y en 1990 se hace
la gran última ampliación que le da el aspecto actual (Lope
Huerta).
¿Hospital de Agonizantes?
Entre los numerosos usos que se le dio a este edificio con el paso de
los años, documentados o transmitidos por tradición oral,
hay uno que nunca tuvo: el de hospital de enfermos agonizantes.
Los religiosos de esta Orden utilizaron el edificio como residencia, colegio
y lugar de culto. Pero, para su labor de atención a los enfermos
desahuciados, acudían a casas particulares u hospitales; no los
atendían en el propio convento, pese a la leyenda popular desfigurada
con el tiempo. De haber sido en verdad un hospital, muy posiblemente se
habría salvado de su expropiación y habría podido
mantener sus funciones.
Los Ministros de Bien Morir
O Padres de la Buena Muerte, o Ministros de los Enfermos, o Agonizantes,
como se les conocía en España. También Religiosos
Camilos, por san Camilo de Lelis (Bocchianico, Nápoles, 1550-Roma,
1614), su fundador. Con todos estos nombres eran conocidos los religiosos
de esta Orden que se dedicaba a atender enfermos.
Se funda en Roma en 1584 como congregación religiosa, tras las
experiencias del fundador como jugador, soldado, mendigo, enfermo y, finalmente,
enfermero y sacerdote. Sixto V la confirma en 1586. Gregorio XIII la transforma
en Orden en el año de 1591, dispensándola de los privilegios
de las órdenes mendicantes. Su labor se centraba en el cuidado
de los enfermos, a los que visitaban diariamente, procurando darles atención
física y espiritual. Esta cercanía consciente a los enfermos
hizo que, para el año de 1614, hubieran muerto 220 religiosos de
la Orden por enfermedades contraidas en el desempeño de su labor
(Espasa-Calpe).
En España se establecen en el año de 1640, en la calle Atocha,
de Madrid. Desde ese primer establecimiento se dio empuje y sustento económico
a la fundación complutense que aquí tratamos. Son extinguidos
por ley en 1835. En 1893 varios religiosos italianos y alemanes establecen
casa en Valencia, restableciendo su actividad en la Península.
En la actualidad la Orden subsiste, extendida por diferentes lugares del
mundo.
JR - Agosto/2008

Salón de plenos
(octubre 2001)

Aspecto previo a su transformación en Ayuntamiento, siglo
XIX (AMAH)
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