Colegio convento de San Basilio Magno, vulgo de los Basilios

Fachada de la iglesia (enero 2002)
En el mes de marzo de 1660,
el convento de los basilios de Madrid obtiene licencia del provincial
de la Orden para fundar en Alcalá. Sería este el segundo
colegio que tendrían los basilios en la provincia de Castilla,
tras el de Valladolid. Estudiarían Artes y Teología.
Compraron al Colegio de los Verdes
un terreno junto a la Puerta de Aguadores, que aquéllos habían
empezado a edificar antes de decidir asentarse definitivamente junto a
la Puerta de Guadalajara. El terreno que compran ya tiene levantada la
crujía norte, que se tasa e incluye en el precio de venta. Los
frailes basilios piden su incorporación a la Universidad, que es
aceptada, escriturándose su fundación en fecha del 20 de
abril de 1660 (Román Pastor). No obstante, la preceptiva autorización
del arzobispo de Toledo no se consigue hasta finales de 1661.
Parece que todo se dilata en la historia de este Colegio convento. La
construcción del edificio se demoró mucho en el tiempo;
alrededor de 40 años los pasan habitando entre las casas viejas
preexistentes y el convento a medio construir. La edificación estaba
sin terminar en fecha tan tardía como 1736, cuando estaban por
empezar el levantamiento del ala oeste del patio. Sin embargo, en 1664 y 1695 continúan comprando terrenos,a espaldas
del colegio, donde poder establecer las necesarias huertas y dependencias
accesorias.
La iglesia de este colegio convento es una de las más peculiares
de la ciudad. En palabras de Carmen Román Pastor, "básicamente,
se parte de un hexágono cubierto con una cúpula que arranca
de un anillo moldurado sobre pechinas trapezoidales; en cada uno de los
lados del hexágono se abren ábsides o pequeñas capillas
que en planta están formadas por tres lados y a medida que sus
muros se van elevando adoptan una forma semicircular y se cubren con bóvedas
de cuarto de esfera". La portada es de piedra caliza, 'muy barroca';
quizá de alrededor de 1725 (Elías Tormo). En la hornacina
que preside la fachada, una imagen de San Basilio Magno (o el Grande).
El edificio del colegio convento, adosado al muro oeste de la iglesia,
se levanta alrededor de un patio rectangular, de dos plantas. La inferior,
de arcos sobre pilares; la superior, de paramentos cerrados, con ventanas
abiertas en línea con los arcos inferiores.
Román Pastor nos informa de que el edificio fue abandonado por
los religiosos en 1803, trasladándose al Colegio de León
por decreto real. Otras fuentes citan el abandono en 1808, por causa de
la invasión francesa. Al parecer, de una manera u otra los frailes
regresan en 1834; pero tan solo hasta 1835/36, año en que son definitivamente
exclaustrados.
Parece ser que en principio se destinó a Academia de Caballeros
militares (Román Pastor). En las inspecciones de Ingenieros militares
(quienes tenían a su cargo los ex-conventos destinados ahora a
cuarteles) de los años 1844 a 1851, se le consigna tan solo como
"cuartel de caballería", indicando que su estado de conservación
era "regular" para esas fechas y que tenía una capacidad
de 200/300 hombres y 204 caballos. Aunque, al parecer, no se llegó
a ocupar entonces para tal fin, permaneciendo vacío. En 1890 se
lleva a cabo una importante restauración. La nave de la iglesia
se divide en dos plantas, como ocurriera con otras ex-iglesias alcalaínas,
para adaptarlas a sus nuevos usos. Para 1940 es cuartel del Regimiento
de Caballería nº 2. En 1949 cambia el uso a Prisión
Militar. En el año de 1975 sufre un incendio que arrasa tres salas
del claustro. Queda cerrado y abandonado.
En 1986 pasa, nuevamente, a la Universidad, comenzando su recuperación.
En 1990 se decide acondicionar el edificio. Pero, a semejanza de lo ocurrido
en su etapa religiosa, es esta una tarea que se prolonga en el tiempo.
Se hacen avances, pero sin que se vea la hora en que estén terminados
completamente los trabajos.
En la actualidad, la nave de la iglesia se halla restaurada y habilitada
como Aula de Música de la Universidad, integrada dentro de su Fundación
General, desarrollando una intensa y fructífera actividad educativa
y divulgativa.
¿Quién fue San Basilio Magno?
Basilio nace alrededor del año 329/330 en Cesarea de Capadocia,
en Asia Menor; ciudad de la que llegaría a ser obispo (año
365 ó 370, según las fuentes). De familia cristiana, sin
embargo no es hasta cerca de los veintisiete años de edad que decide
bautizarse como cristiano. Tras un largo viaje, regresa a su patria, se
deshace de sus bienes y se retira a Annesi, en el Ponto, donde organiza
y funda un monasterio, organizando la vida cenobítica, hasta entonces
bastante individualizada en eremitorios. Se le considera el padre del
monasticismo oriental. Sobre el año 359 redacta para sus monjes
unas instrucciones generales, conocidas como Grandes Reglas. Establece
lo que serían los tres votos 'básicos': pobreza, castidad
y obediencia. Sin embargo, no es ordenado sacerdote hasta 364. Fallece
el 1 de enero de 379.
San Basilio en la tradición griega es el nombre que recibe Papá
Noel. Él es quien supuestamente visita a los niños el uno
de enero (día de su festividad en la Iglesia Ortodoxa). Bajo esa
perspectiva, se correspondería con San Nicolás, o con los
Reyes Magos.
Los Basilios
Para situarlos debidamente, primero hemos de recordar su origen oriental.
Como explica la Enciclopedia Espasa-Calpe, "en Oriente no hay
órdenes religiosas en el sentido de Occidente. Cada monasterio
es una orden y un instituto [...] El factor basiliano es un común
denominador algo indefinido en el orden de un espíritu religioso
de Oriente".
En España no está claro
el momento de llegada de la Regla de San Basilio. Si bien era conocida
en la España visigoda, no se podría afirmar si alguno de
aquéllos monasterios la observaba. Es en fechas más tardías,
a mediados del siglo XVI, cuando unos ermitaños de Asturias, de
Las Celdas de Oviedo, reciben la Regla de San Basilio de manos del diocesano
de Jaén. Posteriormente, Pío IV les confirma e incorpora
la casa de España a la Orden el 18 de enero de 1561. Con el tiempo,
se establecen dos provincias eclesiásticas, la de Castilla y la
de Andalucía.
Como se indicó más arriba, al igual que ocurriera con las
demás Órdenes religiosas, en 1835 son exclaustrados y sus
bienes expropiados. Los basilios desaparecen de España sin ser
restablecidos.
JR - Agosto/2008

Vista del claustro (diciembre 2001)

Interior de la iglesia, actual aula de música (diciembre
2001)
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