Colegio de Santa María de la Regla y de los Santos Justo y Pastor,
vulgo de León
Fundado en el año
de 1586 por Don Francisco Trujillo, antiguo colegial de San Ildefonso
(había tomado el manto el día 27 de septiembre de 1549),
canónigo de la Iglesia Magistral y, lo que da origen al nombre,
por entonces obispo de León. En Annales Complutenses leemos
que "en él quería hubiese estudios de gramática
asta la sagrada theulugía, edificando un sumptuoso colegio que
en su vida quiso dejarlo efetuado, que a gozarla tuviera efeto. Pero cogiéndole
la muerte, aunque dejó rentas quantiosas bastantes para todo, no
pudo tener efeto porque muchas de ellas se perdieron y otras no se cobraron". Como señala Esteban Azaña, este notable y docto personaje "asistió al Concilio de Trento á nombre del obispo
de Sigüenza. Fué virtuosísimo y murió en opinión
de santo en Villalon, habiéndose hallado su cuerpo incorrupto muchos
años después de sepultado".
Dotado con 1.500 escudos de renta anual, el colegio debía tener
dieciséis colegiales aplicados al estudio de la Teología.
El patronato le fue ofrecido al cabildo de la Iglesia Magistral, según
acta del cabildo de 27 de octubre de 1595 (E. Azaña). Esto explicaría
la segunda advocación con la que es conocido (Santos Justo y Pastor).
Se cuenta en Annales Complutenses que "sacaron manto
los colegiales en diez de julio de quinientos y noventa y siete. Y casi
todos eran canónigos de la santa iglesia catredal (sic) de León,
que fueron los primeros colegiales".
El edificio era en origen de dos plantas, flanqueado por dos sobresalientes
torreones cuadrangulares, a la manera del vecino Colegio del Rey. En el
siglo XVIII, con motivo de una de las reformas universitarias, es suprimido
y agregados sus estudiantes al Colegio de San Ildefonso. En los últimos
años de la Universidad alcalaína, le habitaron estudiantes
del Colegio de Málaga. En 1845 el edificio es comprado por el famoso
jurisconsulto D. Luis Díaz Pérez, quien decide ampliar los
metros cuadrados disponibles y añade una planta más, tercera,
uniendo los torreones y ampliando la fachada.
La portada de acceso no es la original. Se trata de otra reforma de las
sufridas en el siglo XIX, donde se le coloca una puerta de medio punto
simulando ser toda ella en piedra. En su parte posterior posee un interesante
jardín que, lamentablemente, permanece vedado a la entrada de particulares
y es ocasionalmente usado como aparcamiento de 'personajes privilegiados'.
Actualmente su propietario es la Universidad de Alcalá, que lo
dedica a estudios de posgrado; entre otras cosas.
JR - Agosto/2008
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