Ecologistas en Acción - Alcalá de Henares

Alcalá de Henares y su Tierra
 
Edificios del centro histórico
 


Colegio convento de Mercedarios Descalzos de la Visitación de Nuestra Señora

Antiguo Depósito de Sementales del Ejército

La fundación de este colegio comienza en el año de 1612. Es en diciembre cuando Don Baltasar de Villalobos y Salgado, tesorero, compra unas casas situadas en la calle de los Escritorios. Al mismo tiempo, los religiosos encargan al padre Alonso del Espíritu Santo, maestro de novicios en el convento de Madrid, obtener las preceptivas licencias del General de la Orden y del arzobispo toledano. Pero el permiso por ahora tan solo sería concedido para un hospicio con oratorio.

Estas primeras casas no debieron ser del agrado de los religiosos. En abril del siguiente año compran otras, también por mano de Villalobos, cerca de la Puerta del Vado, en la que será su ubicación definitiva. Con esta mejora la comunidad empieza a prosperar. En enero de 1614 ya son dieciséis religiosos. El 6 de abril, consiguen permiso del arzobispo para dejar de ser hospicio y establecerse como colegio, que era lo que en realidad deseaban.

En junio de 1629 Doña Elvira Manrique de Lara y su marido, Don Alonso Maldonado de Torres, toman el patronazgo del colegio, aportando una renta anual de 700 ducados. Teniendo, pues, patronazgo que aumentase las rentas que ya tenían y creciendo el número de religiosos, empiezan con la obra del colegio convento a finales de 1650. Van derribando las viejas casas que les habían servido de alojamiento conforme levantan las nuevas estructuras.

En 1652, una vez echados los cimientos, se empieza a levantar la crujía oriental. Fue la primera que se terminó, de manera que sirviera a los religiosos de estancia provisional en tanto que se terminaba el entero edificio. En 1655, siguiendo a Román Pastor, se interrumpieron las obras, restablecidas en 1666; esta vez, principiando la fábrica de la iglesia. Para 1674 la obra del convento estaba terminada y se continuaba con la de la iglesia. Pero en noviembre de 1675 se interrumpen de nuevo, por falta de fondos. No fue sino hasta el verano de 1678 que consiguieron retomarla. Y fue para el año de 1683 cuando se pudo dar por terminada la completa y azarosa obra.

La iglesia estaba trazada como "un rectángulo con una cruz latina inscrita y capillas laterales abiertas a la nave central" (Román Pastor), con fachada de ladrillo, austera, como corresponde a la descalcez. El colegio, al este de la iglesia, consta de dos pisos en torno a un patio de reducido tamaño: la planta baja, con pilastras; la superior, de paramentos cerrados y ventanas, lo que facilitaba un mayor aprovechamiento del espacio.

Siglo XIX, nueva etapa, nuevos usos

Tras la exclaustración, el colegio es enajenado por el Estado, que lo destina a dependencias militares. Se establecen en él las Escuelas de Equitación y de Trompetas, según señalan las relaciones de inspección de Ingenieros militares. En esas mismas relaciones se cataloga el estado del edificio como "bueno", y "capaz para el objeto". No obstante, para este nuevo uso se hicieron importantes reformas. El patio se encaló y alicató, cambiando completamente su estética. La iglesia fue transformada en picadero, con lo que se suprimieron capillas y puertas, tanto la principal de acceso, a los pies de la nave, que desapareció por completo, como otra lateral que al parecer tuvo; ambas labradas en piedra.

También el entorno sufrió transformaciones. La plazuela frente a la iglesia, actualmente denominada del Empecinado (donde se ubica columna con busto del afamado guerrillero), fue regularizada en sus formas. En 1852 (cita Carmen Pastor) la Comandancia de Ingenieros pidió al Ayuntamiento la cesión de un pedazo de terreno, para levantar el edificio que ahora podemos contemplar, al nordeste del colegio y cerrando la plazuela por su lado este. El nuevo edificio tomaba el terreno cedido por la Corporación, más una parte de lo que era huerta y dependencias anejas del colegio. Así se alineaba el trazado urbano y se dotaba a las dependencias militares de mayor espacio.

Es probable que la actual entrada a esta construcción del XIX, de sillares almohadillados, sea la entrada original al convento, desplazada a este lugar. El hueco original de acceso queda oculto por esta nueva estructura.

En la actualidad

Tras haber albergado en su época postrera al Primer Depósito de Sementales del Ejército, uno de los centros de cría caballar más prestigiosos, en los años ochenta del siglo XX pasó a manos del Ayuntamiento. Durante un tiempo allí estuvo la sede de la Fundación Colegio del Rey. Parte de las instalaciones han recibido diferentes usos relacionados con la actividad municipal, empleo, etc. Pero las reformas que se han hecho para habilitar estos usos han sido escasas. El complejo se halla en un lamentable estado de conservación, en especial la iglesia. Sus muros amenazan ruina, socavados por la humedad y el abandono. La plaza está agobiada bajo un mal regulado sistema de aparcamiento de vehículos.

La promesa de establecer aquí un Centro de Jóvenes Creadores ha salido varias veces a la palestra; generalmente relacionada con períodos de elecciones. En estas fechas de 2008, una vez más anuncian que se va a poner en marcha; para septiembre el proyecto y su realización en 2009. Los planes incluirían la exposición de una importante colección de arte contemporáneo; aunque no se indica el origen de esos fondos. Será el tiempo quien diga si este Colegio Convento de Mercedarios Descalzos ve por fin sus ancestrales muros e interiores recuperados, o si sigue siendo juguete de políticos insensibles de dudosos intereses.

Mercedarios Calzados y Descalzos

La Orden de los Mercedarios fue fundada por Pedro Nolasco, mercader de telas, de familia noble barcelonesa. Buscaba redimir cautivos en poder de los sarracenos. Funda la Orden en 1218. Gregorio IX la aprueba el 17 de enero de 1235 y les da la regla de San Agustín. Los mercedarios pronunciaban cuatro votos: Los habituales de pobreza, castidad, obediencia y un cuarto: "estar dispuestos a entregarse como rehenes y dar la vida, si fuese necesario, por el cautivo en peligro de perder su fe".

Fray Juan Bautista del Santísimo Sacramento, nacido en Huete (Cuenca) en julio de 1554, bajo el nombre de Juan González Alcázar, reforma la Orden el 8 de mayo de 1603. "Si el intento de vuestra reverendísima es que esto permanezca, paréceme que el hábito sea de jerga o sayal, con prohibición absoluta de otra materia. La capa, media vara del suelo. La capilla, recogida y estrecha; uno y otro, al modo de los descalzos carmelitas. El calzado, sandalias de cáñamo, y en ningún modo de cuero. Zapatos, de ninguna manera".

Con fecha de 6 de agosto de 1607, bajo pontificado de Paulo V, llegó la Bula: "aprobamos también, y confirmamos para siempre, la Reforma [...] de dicha Orden", con lo que quedan definitivamente establecidos los Mercedarios Descalzos. Fray Juan Bautista murió el día 5 de octubre de 1616. El título oficial de la Orden es: Orden de Descalzos de Nuestra Señora de la Merced, Redención de Cautivos Cristianos, o en su forma abreviada: "Padres Mercedarios Descalzos".

Mercenarios, mercedarios

Nótese un detalle: siglos atrás era común la denominación "mercenario" para los miembros de esta Orden religiosa, sin que tuviera necesariamente un significado diferente al de "miembro de la Orden de la Merced"; el contexto indicaba si de religioso o de un soldado se trataba. Hoy día la palabra "mercenario" señala casi exclusivamente al soldado profesional que se vende al mejor postor, sin patria ni ideales. Pero será común que leamos en documentos antiguos los términos "mercenario" o "mercedario", de manera indistinta, referido al miembro de esta Orden, sin que sea debido a error del amanuense. Cuestión de cambios de semántica.

JR - Agosto/2008





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