Colegio convento de Mínimos de Santa Ana
Fachada de la iglesia, estado actual (agosto 2008)
En 1553 la orden de frailes
Mínimos de San Francisco de Paula solicita a la Universidad el
arriendo de unas casas al objeto de establecer un colegio. El otorgamiento
se produce en ese mismo año, el 24 de noviembre. En aquellas casas
(donde más tarde se levantaría el colegio convento de dominicos,
posterior calle de Roma), se mantuvieron por unos 15 años en precarias
condiciones. Don Bartolomé de Santoyo, vecino de Alcalá
y secretario del rey Felipe II, intervino, ofreciéndose como patrono
en la construcción de un nuevo colegio. La condición era
que este nuevo colegio se situara bajo la advocación de Santa Ana
(su esposa era doña Ana de Ondegana y Zárate). Los frailes
aceptan y se trasladan a la actual ubicación, tomando posesión
el 18 de julio de 1578. Las obras de la iglesia se inician en abril de
1580, terminándose el 1 de mayo de 1593. La construcción
del colegio se inicia tras concluir el templo, prologándose en
el tiempo, bien avanzado el siglo XVII. En 1614 se hacen cargo de las
obras Sebastián de la Plaza y Alonso Navarro.
El edificio es desamortizado en el siglo XIX, pasando a ser hospital y
farmacia militares (tras ser cuartel, casa de refugio y posible imprenta)
alrededor de 1847, uso en el que se mantiene hasta los años 70
del siglo XX. Para adaptar el edificio a su nuevo uso, se recrece en una
planta la parte conventual (Román Pastor duda si ese recrecimiento
pudo ser anterior, es decir, hecho en su etapa conventual). La nave de
la iglesia es dividida en dos plantas, que es como se mantiene en la actualidad.
Aún se puede observar, en algunas de sus antiguas capillas laterales,
parte de la policromía original de sus muros, recuperada y consolidada.
Se trataba de una iglesia con planta de cruz latina, cúpula sobre
pechinas, capillas laterales, altares dedicados a San Francisco de Paula
y San Julián obispo. Como describía Portilla, "nave
de bóveda bien fabricada, en la capilla mayor hay dos altares privilegiados
en favor de las ánimas y en el cuerpo de la iglesia al lado del
Evangelio una capilla del Tránsito de Nuestra Señora que
la fundó Juan de Brihuega". Fue la primera que se construyó
en Alcalá con planteamientos arquitectónicos clasicistas
(Román Pastor). Actualmente, la fachada se halla muy modificada
por los cambios de usos, pero conservando la puerta, coronada por el escudo
de los Santoyo y una hornacina, ahora vacía, donde estuvo una imagen
de San Francisco de Paula.
En 1967 de hospital pasa a ser Clínica Militar, lo que le hace
depender económicamente de un hospital; en este caso el de Maudes
(en Madrid capital). Cerró definitivamente en 1970, quedando vacío
y sin uso por varios años. Lo compra en esa misma década
el Ayuntamiento de Alcalá para, finalmente, cederlo a la Universidad
de Alcalá, quien lo rehabilita y transforma en Facultad de Ciencias
Económicas y Empresariales, uso que mantiene al día de hoy.
Lamentablemente, eso supuso que se levantara, junto al antiguo colegio
convento (en el lugar donde estuvieron las casas de los Santoyo), una
enorme y brutal mole de ladrillo que rompe por completo con la estética
y dimensiones de la plaza y entorno.
En la construcción de ese adefesio (sin paliativos) tampoco se
tuvo apenas miramientos con los restos arqueológicos que aparecieron
al hacer la cimentación. Una muestra más de cómo,
en no pocas ocasiones, son las Administraciones, aunadas a arquitectos
con afán de dejar su altisonante impronta, quienes más daño
causan a la conservación del patrimonio histórico.
¿De Santa Ana o de Nuestra Señora de la Victoria?
La advocación de este colegio convento es algo confusa, según
la obra que consultemos. Recordamos que los Santoyo pusieron como condición
a su patronazgo que estuviera dedicado a Santa Ana, como así se
hizo. De hecho, esa denominación con el tiempo se trasladó
a parte de la calle (hoy del Postigo) y a la puerta que tenía la
muralla en sus inmediaciones (hoy Puerta de Santa Ana). Como narra Calleja
Carrasco, "á esta iglesia concurría la Iglesia
Magistral, el Ayuntamiento y la Universidad en corporación el día
de Santa Ana, y lo ha continuado haciendo hasta la expulsión de
los religiosos, en cumplimiento de voto hecho por las expresadas corporaciones
de guardar la fiesta de dicho día en memoria del beneficio recibido
por haber desaparecido de Alcalá, en cuanto invocaron á
la Santa, la peste 'catarro' ó 'ariete', que fué general
en España y causó muchas víctimas entre los vecinos
y habitantes de la población en el año 1599".
¿Por qué entonces 'de la Victoria'? Según señala
la Enciclopedia Espasa-Calpe, "en España los Reyes Católicos
el año 1492 le fundaron [a la orden] el primer convento en Málaga,
porque san Francisco había predicho que ellos echarían á
los moros de aquella ciudad; y así el pueblo dió á
los nuevos religiosos el nombre de hermanos de la victoria". Este nombre acompañaría popularmente a la orden de los Mínimos;
en Alcalá se haría extensivo a la plazuela y calle aledaña,
que aún hoy día se llaman 'de la Victoria', pero no significa
que el colegio convento estuviera bajo esa advocación, sino la
de Santa Ana.
Breve noticia de los Mínimos
La Orden de los Mínimos fue fundada por San Francisco de Paula
en 1435, aprobada por el papa Sixto IV en 1474. La segunda orden, femenina,
fue fundada en 1495, aprobada por Julio II en el año de 1506. Y
la orden tercera (seglares de ambos sexos) fue aprobada en 1495 por Alejandro
VI.
En aquel año de 1435, Francisco de Paula admite en su compañía
a varios discípulos que querían seguir su ejemplo y retiro.
Por su vida eremítica se les dio en conocer como 'ermitaños
de San Francisco de Asís', a quien pretendían imitar. En
1474 Sixto IV aprueba la orden con ese nombre, siendo sustituido por el
de Hermanos Mínimos por Alejandro VI, en 1493. Su regla inicial
apenas se diferenciaba de la de los franciscanos. De hecho, el que éstos
(los franciscanos) fueran conocidos como 'frailes menores' dio lugar a
la denominación de 'frailes mínimos' (por debajo de los
menores) para los seguidores de Francisco de Paula.
Dentro del rigor que les caracterizaba, el cuarto voto les imponía
la abstención perpetua de carnes, huevos y productos lácteos.
JR - Agosto/2008

Claustro (noviembre 2001)

Detalle del escudo del patronazgo (agosto 2008)
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