Ecologistas en Acción - Alcalá de Henares

Alcalá de Henares y su Tierra
 
Edificios del centro histórico
 


Colegio Convento de Trinitarios Descalzos de la Santísima Trinidad


Vista general del ángulo noroeste (diciembre 2001)

Colegio fundado en 1599 (Román Pastor) o 1601, por Juan Bautista de la Concepción, quien había sido estudiante de Teología en la Universidad de Alcalá y fundador de la Orden de los Trinitarios Descalzos. Con escasos fondos, poco más pudo hacer en principio que alquilar una casa, pequeña, apenas habitable. Tenía entrada por la calle Mataperros. En 1602 y 1604 compran otras dos casas adyacentes, con las que van ampliando el espacio disponible. Allí establecen un hospicio. Los medios económicos disponibles no daban para más.

Poco a poco, van ampliando la propiedad. En 1624 tienen tan solo un lugar pequeño, con vivienda, capilla y huerta, junto al Colegio de Málaga, con el que entran en conflicto por la disponibilidad de terrenos (limitaba su necesaria expansión). Alrededor de 1626 consiguen que el Colegio de Málaga les ceda un pedazo de terreno a cambio de otro de los trinitarios y, ahora con el espacio necesario, empiezan las obras del nuevo edificio. En 1639 parece ser que ya está el convento levantado; la iglesia tardaría algo más.

El 30 de agosto de 1649 asume el patronazgo Don Octavio Centurión, natural de Génova, marqués de Monasterio, con lo que se consiguen los fondos necesarios para terminar la dilatada obra de la iglesia.

Esteban Azaña fija en 1661 la formación de la huerta del convento, a espaldas del edificio, hacia las tenerías. Para ello compraron las casas posteriores, derribaron edificios y prepararon el terreno. Su límite sur se ubicaba, pues, en la cerca de la ciudad, entre las puertas Nueva y de San Julián (Román Pastor).

Es este uno de los colegios más peculiares del conjunto complutense, fruto de hallarse edificado sobre una planta semisótano. Una lonja, elevada sobre la calle en unos tres metros (a la que se accede por la escalinata de once peldaños), rodeada por antepecho, da paso a iglesia y convento. La fachada de la iglesia está porticada; tres arcos de medio punto reciben al visitante. Su interior, de cruz latina y cúpula en el crucero. El colegio se halla adosado al muro este de la iglesia, construido en torno a un patio de dos plantas. Pero al mismo tiempo, hay dependencias 'abrazando' toda la nave de la iglesia.

El 7 de febrero de 1839, tras ser desamortizada, la propiedad se cede al Arma de Caballería. Es destinado a colegio de oficiales de esta Arma. También hay constancia de haberse destinado a colegio de 'cabos de caballeriza' (según consta en la inspección de Ingenieros del año 1847, AGM). En torno a 1883, Esteban Azaña nos dice que "se halla instalado en este edificio el repuesto general de caballería" y la "vivienda del comandante general del cantón". Finalmente pasa a ser Comandancia Militar, uso que mantuvo hasta su reversión a la Universidad. Entonces mostraba una estampa pintoresca, al tener situadas dos piezas de artillería, con carácter decorativo, flanqueando la entrada.

Cuando regresó al uso universitario que le diera origen, se volvió a recomponer la fachada, eliminando y tapando el balcón abierto en su etapa castrense. Calleja Carrasco señala que, originalmente "encima del pórtico había un bajorrelieve que representaba á la Santísima Trinidad flanqueado por dos escudos de armas del patrono, perfectamente esculpidos, y otros dos de la Orden". Actualmente, luce en su frente los escudos de la Universidad, del Ejército de Tierra, de la Orden Trinitaria Descalza y del marqués de Monasterio, su patrono original.

Bajo la moderna égida universitaria el edificio alberga, entre varios otros, al Instituto Universitario de Investigación en Estudios Norteamericanos (IUIEN, fundado en 1987). También es la sede del Instituto de Estudios Latinoamericanos (IELAT), constituido el 10 de julio de 2007. El Colegio cuenta con dos bibliotecas: la Biblioteca de Estudios Norteamericanos, única en España, situada en los sótanos del convento y la Cervantina, en la planta central.


El Pozo de las Nieves de los Trinitarios

La vida en un convento suele ser austera. Las comodidades no abundan; menos aún lo hacían siglos atrás. Dentro de los pocos y raros 'lujos' que se pudieran añadir a una comunidad conventual está el que este convento poseía: un pozo de nieve.

Se trataba de una instalación, subterránea en parte, donde se acumulaban las nieves caídas en el invierno. Allí, a resguardo de los rígidos calores, protegida entre paja, sombra y a una cierta profundidad, la helada nieve paliaba los rigores del verano castellano. Para ser añadida en bebidas refrescantes, conservar alimentos, en labores de confitería u otros usos que la imaginación le pudiera dar, la nieve (y el hielo) tenía gran demanda. Era un asunto tan preciado que estaba constituido en monopolio y requería de expresa licencia real, hallándose sujeto a estrictos impuestos.

Desconocemos en qué momento se construyó este pozo de nieve de los trinitarios, qué hechura tenía, su capacidad, ni dónde se ubicaba. ¿En el propio convento o en su posesión del cerro del Viso? Lo que sí sabemos es que, aparte del pozo de nieve y las balsas de hielo que mantenía y gestionaba la ciudad, tan solo los Trinitarios Calzados tenían esta instalación que les permitía, por ejemplo, poder consumir 1.408 libras de nieve en el año de 1771 (Corella).


Octavio Centurión, marqués ¿de...?

De origen genovés, era miembro de una poderosa e influyente familia. Banquero real, diplomático, alto funcionario, hombre de negocios... La importancia de nuestro personaje en las finanzas y la corte española era indiscutible.

En el cercano convento de franciscanas de la Purísima Concepción (úrsulas), se conserva una interesante lápida, si bien fragmentada. Posiblemente llegó allí tras la exclaustración de los trinitarios. Dado que no consta la fecha del óbito, pudiera ser más una inscripción conmemorativa del patronazgo (hecho que sí data) que lápida funeraria. En ella se puede leer en parte "A honrra y gloria de la Santissima Trinidad / Octavio Centurion Ultramarino Patriçio / Ginoves Marques de Monesterio Cavallero / de la Orden de Alcantara Comendador de / la Zarza en Estremadura..." ¿Era, pues, marqués de Monasterio o de Monesterio? La duda surge porque de ambas maneras lo encontramos nombrado. También porque ambas poblaciones existen: Monesterio (Badajoz) y Monasterio (Guadalajara), aparte de otras localizaciones de nombre igual o similar. Y ambos marquesados también existen: desde la primera mitad del siglo XVII, aunque creados en años diferentes. ¿Qué título le correspondía a nuestro personaje? ¿El que se hizo labrar en la lápida, Monesterio, o el que le asigan las modernas crónicas, Monasterio?

Dejaremos que la duda la resuelva quien tenga tiempo y pueda hacer la correspondiente investigación.


Juan Bautista de la Concepción y los Trinitarios

Juan Bautista García Rico, hijo de acomodados labradores, gustaba jugar de niño "a santo", con constantes privaciones y mortificaciones; lo que puso en serio peligro su salud y la dejó mermada de por vida. Había nacido en la población manchega de Almodóvar del Campo (Ciudad Real) el 10 de julio de 1561. Tras estudiar con los Carmelitas Descalzos, toma el hábito de los Trinitarios Calzados en el año de 1580, y profesa en 1581; se cambia el nombre al de Juan Bautista de la Concepción. Tiene una visión y concibe la idea de reformar su Orden. Para ello, marcha a Roma en 1598. Consigue el breve que autoriza la reforma el 20 de agosto de 1599, dando origen a la Trinidad Descalza (más austera que la Calzada). Murió en Córdoba el 14 de febrero de 1613.

Fue beatificado por Pío VII el 26 de septiembre de 1819, y canonizado por Paulo VI el 25 de mayo de 1975.

La Orden de la Santísima Trinidad, tantos Calzados como Descalzos, tenía como rasgo peculiar el dedicarse al rescate de cautivos cristianos de las prisiones infieles. En ocasiones, cuando no llegaban a reunir el dinero suficiente para el rescate, ellos mismos se intercambiaban por los cautivos. No fue ese el caso de Miguel de Cervantes; no se cambió un trinitario por él. Pero la Orden si contribuyó de manera decisiva en el pago del rescate, su liberación y retorno.

JR - Agosto/2008


Detalle de la fachada de la iglesia (diciembre 2001)



Vista posterior (junio 2002)





Bibliografía específica:

-CORELLA, Pilar. III Encuentro de Historiadores del Valle del Henares. Libro de Actas. 1992. "Alcalá de Henares, nieve y hielo en la vida urbana del Antiguo Régimen"
.
-RUBIO Fuentes, Mª José y VAQUERO Chinarro, Benjamín. III Encuentro de Historiadores del Valle del Henares. Libro de Actas. 1992. Artic. "Octavio Centurión, asentista de la Corona, en Alcalá de Henares".



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