Ecologistas en Acción - Alcalá de Henares

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Cerro del Ecce Homo. Asentamiento prehistórico, Ermitas


Vista del cerro del Ecce Homo desde el sur (marzo 2008)


Prehistoria


El Ecce Homo es uno de los yacimientos más conocidos y citados dentro de la bibliografía arqueológica madrileña. Al igual que ocurre con el yacimiento de La Esgaravita, ambos enclaves comparten el hecho de su temprano descubrimiento y publicación (con anterioridad al gran desarrollo que se produce en la arqueología madrileña a partir de la publicación de la Ley de Patrimonio de 1985). Esta circunstancia les ha convertido en yacimientos de referencia obligatoria para toda la investigación de la Prehistoria reciente y de la Primera Edad del Hierro en la Meseta.

El yacimiento se dio a conocer a finales de los años 50, gracias a los trabajos de prospección de Raddatz (1957). Desde entonces, diversas referencias al yacimiento fueron recogidas por los investigadores del periodo, hasta que se produjo su publicación definitiva en 1980. A partir de esta fecha se convierte en uno de los pocos lugares fechados con cronología absoluta gracias a la dataciones radiocarbónicas (C14) que aportan un periodo de ocupación para el Bronce Final entre finales del siglo XII y el siglo IX a.C.

El Cerro del Ecce Homo se alza sobre la orilla izquierda del río Henares, a 3,5 km en dirección sureste de la actual ciudad de Alcalá de Henares, sobre uno de los últimos cerros testigos de los páramos miocénicos que, desde el área oriental de la Meseta, avanzan hasta la campiña alcalaína. Su visibilidad es muy amplia y desde él se domina un vasto panorama del valle del Henares. Sus empinadas paredes le hacen prácticamente inexpugnable, excepto por la zona norte donde el acceso desde el río es más fácil. Por el contrario, la plataforma superior del cerro es prácticamente plana, situación que favoreció sin duda el asentamiento humano. A lo largo de toda su extensión, cercana a 4,4 ha., es posible ver restos de materiales arqueológicos pertenecientes a las diferentes fases de habitación.

La primera intervención arqueológica planteada bajo un método de registro normalizado se llevó a cabo en 1978 y se localizó en la zona central de la plataforma, lugar en el que el ‘Grupo Arqueológico de Alcalá’ había realizado una exploración previa. El espacio se dividió en 16 cuadrículas de 5 x 5 m., separadas entre sí por testigos de 1 m., aunque por desgracia sólo se excavaron 75 m2 del total de la cuadrícula.

Según sus excavadores, se detectaron tres niveles: Uno superior formado por una capa de humus de 0,20 m. de espesor en el que se localizaron fragmentos cerámicos pertenecientes a diferentes épocas; uno intermedio de 0,30 m. de espesor, de coloración muy oscura debido a los restos de materia orgánica en descomposición, pero con materiales tanto de la Edad del Bronce como de la Edad del Hierro, y un tercer nivel formado por la propia roca o sustrato geológico en el que aparecían excavados hasta 11 agujeros o “pozos” de planta circular, fondo plano y paredes rectas.

A tenor de la secuencia estratigráfica y de los materiales arqueológicos recuperados, el Cerro del Ecce Homo está ocupado desde el Bronce Final hasta la segunda Edad del Hierro, quedando establecida la secuencia cronológica en tres fases: EH I (Bronce Final-Cogotas I), EH II (Primera Edad del Hierro) y EH III (Hierro II).

El tipo de yacimiento representado es muy conocido en la región y denominado, no sin ciertos problemas, de “fondos de cabaña”. Según la interpretación aportada por sus excavadores, los “hoyos” o “pozos” se corresponden con silos amortizados como basureros, relacionados con un amplio asentamiento de cabañas y estructuras asociadas. Entre los restos arqueológicos sobresale la cerámica, con cerca de 700 fragmentos para la etapa más antigua de uso. No hay constancia de materiales líticos y los escasos restos óseos apenas suponen el 15% del total de los materiales, con predominio de la fauna doméstica sobre la silvestre.

La cerámica decorada, aunque en pequeña proporción, está representada por la denominada “cerámica de boquique” o “de punto en raya”. Esta técnica de la incisión es común en los yacimientos de la Edad del Bronce con fase de Cogotas I y se realiza sobre la pasta aún fresca con un punzón o una sierra dentada, creando trazos pequeños y sucesivos a lo largo de una línea incisa continua. Hay también cerámicas excisas, lisas, con restos de pintura o engobe ocre y cerámica a torno oxidante perteneciente a la ocupación de la segunda Edad del Hierro.

Con posterioridad a la primera campaña de excavación se llevó a cabo en 1986 una nueva intervención arqueológica en el cerro, en la que se documentó entre otras estructuras una cabaña semiexcavada, de planta pseudorectangular y de aproximadamente 32 m2. Esta cabaña se erigió mediante una estructura de postes, con alzados de adobe y probablemente cubierta vegetal a dos aguas. Se situaba por encima de dos cabañas anteriores de planta ovalada, de similar factura y con unas dimensiones sensiblemente inferiores (entre 14 y 20 m2).

La cabaña más moderna pudo ser fechada a partir de sus materiales arqueológicos dentro de la Primera Edad del Hierro, siendo posible que las dos anteriores fueran de un momento inmediatamente anterior, debido a la superposición sin interrupción que se produce sobre el mismo espacio. Además de esta sucesión de cabañas, se localizaron algunas pequeñas fosas u “hoyos” rellenos con diversos materiales, pertenecientes a la Primera y Segunda Edad del Hierro.

Los materiales arqueológicos localizados en estas estructuras están formados principalmente por cerámicas, representadas por los tipos comunes en los yacimientos de la Edad del Hierro: predominio de las formas lisas y escasos ejemplos de cerámica decorada formada por pequeñas impresiones en el labio, retículas incisas, pintura o ejemplos de cerámica grafitada. También se localizaron pequeños recipientes carenados, de base umbilicada y con mamelones perforados horizontalmente. En cuanto a los materiales de la segunda Edad del Hierro hay que destacar la ausencia de cerámica gris y el predominio de pastas rojizo-anaranjadas, con acabados jaspeados o alisados. Por lo que respecta al material no cerámico, tan solo se puede destacar la presencia de una fíbula de resorte con puente acodado y probable pie vuelto, así como un punzón de bronce de sección rectangular.

A modo de resumen se puede decir que el Ecce Homo es uno de los yacimientos emblemáticos de la arqueología madrileña. Su situación en altura y el hecho de ser uno de los pocos yacimientos en los que se pudo dar la transición entre las poblaciones de Cogotas y las del Hierro I, son dos de los elementos más sobresalientes del mismo. La reconstrucción de la cabaña de la Edad del Hierro está presente en prácticamente todos los trabajos que sobre la Edad del Hierro se han llevado a cabo en la Comunidad de Madrid y, a día de hoy, es una de las estructuras de habitación más características del Hierro madrileño.

Actualmente, la Zona Arqueológica “Ecce Homo” o de la “Vera Cruz” y “Alcalá la Vieja” son, por resolución del 18 de octubre de 1988, de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura, Bien de Interés Cultural. Esta figura otorga la máxima protección legal expresada dentro de la Ley de Protección del Patrimonio.

AM - Octubre 2008


Cerro de Ermitas

 

Ficha pendiente de ser completada




Bibliografía prehistoria
:

-ALMAGRO Gorbea, M. y FERNÁNDEZ-GALIANO, D. (1980): "Excavaciones en el cerro Ecce Homo (Alcalá de Henares, Madrid). Arqueología, 2". Diputación Provincial de Madrid.
-ALMAGRO Gorbea, M. y DÁVILA, A. (1988): “Estructura y reconstrucción de la cabaña de Ecce Homo 86/6”. Espacio, Tiempo y Forma, Serie I, Prehistoria, 1: 361-374.
-ALMAGRO Gorbea, M., BENITO, José E. y DÁVILA, A. (1989): “Ecce Homo. Una cabaña de la Primera Edad del Hierro”. Revista de Arqueología, 98: 29-38.
-ALMAGRO Gorbea, M. y DÁVILA, A. (1994): “Las secuencias del Ecce Homo (Henares) y del Valle del Tajuña: un ensayo de interpretación”. Actas del IV Encuentro de Historiadores del valle del Henares (Alcalá de Henares, 1994). p. 17-38. IEECC, Fund. Marqués de Santillana y Centro de Estudios Seguntinos.
-RADDATZ, K. (1957): “Prospecciones arqueológicas en el valle del Henares, cerca de Alcalá (Madrid)”. Archivo Español de Arqueología, 30: 229-232


 

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