Ecologistas en Acción - Alcalá de Henares

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Puente medieval de Zulema


Vista desde la margen izquierda (marzo 2002)

El puente 'desconocido'

Durante siglos, este puente del Zulema puso en comunicación ambas orillas del río Henares; era el único puente en muchos kilómetros a la redonda. El paso que franqueaba era vía de comunicación entre la Corte y La Alcarria, Cuenca y parte del territorio levantino. Un puente que debiera ser suficientemente conocido, pero que aun hoy día, destruido, sigue levantando polémica. Porque polémica fue la decisión de destruirlo en su día. Y polémica es también la insistencia en catalogarlo por algunas fuentes como de origen romano, pese a la abundante evidencia en contra. Un puente que ni siquiera destruido puede descansar en paz.

Orígenes y descripción

D.Antonio Herrera y Bonilla (“Puente de Zulema sobre el Henares, en Alcalá”. Revista de Obras Públicas, núms. 21 y 22, año 1869), dice que: “este puente, de 116 metros de longitud, tiene 10 arcos; el primero rebajado y de medio punto los restantes. No hay dos de la misma luz, ni con la clave á la misma altura, ni que arranquen al mismo nivel. Los apoyos compiten en irregularidad con los arcos; sus dimensiones y formas, en planta como en alzado, son completamente diferentes dos á dos. Miéntras en un estribo lleva dos muros en ala, el otro no lleva ninguno; mientras una pila no tiene tajamares, otra tiene uno, y dos las demás; mientras la sección de algun tajamar es un triángulo isósceles, la de otro es un pentágono, y las de la mayor parte triángulos escalenos; el número de retallos varía entre tres y uno para los tajamares, y entre tres y cero para las pilas, presentando muchas de ellas mayor número en una cara que en otra. [...] Es, pues, el puente de Zulema una verdadera notabilidad, una verdadera rareza, porque rareza y notabilidad son, y no pequeñas, el reunirse en una sola construcción, en una sola obra, tantos errores científicos, tantos desórdenes arquitectónicos. Hasta aquí hemos descrito y nos hemos referido solamente á la parte del puente que se eleva sobre el terreno y el agua, á la parte del puente que se deja ver en las condiciones normales de la localidad; y nada hubiéramos podido decir de los cimientos, ni tal vez habríamos escrito este artículo, si no hubiera venido en nuestra ayuda una circunstancia extraordinaria: la de estar actualmente levantado, para sustituirlo por otro, prévio el recalzamiento de algunas pilas socavadas, el encachado de emparrillado y mampostería, casi destruido ya, que debía abrigarlas de las socavaciones.”

”Allí hemos podido encontrar el defecto de los defectos de la obra, el error de los errores, el absurdo de los absurdos. Allí hemos podido ver que las pilas y estribos del puente se apoyan directamente sobre el lecho del río, sin preparación ninguna del terreno, compuesto de arena y guijo y por lo tanto socavable. [...] Triste, pero preciso, es confesar, en fuerza de tal dilema, que el arquitecto del puente creyó de buena fe se tendria éste, colocado simplemente sobre el terreno. Rodrigo Alfonso, maestro mayor de la catedral de Toledo, hizo, según los historiadores, este puente, á expensas del arzobispo de la diócesis, D. Pedro Tenorio, en el último quinto del siglo XIV. La gravedad de la inculpación, que nuestros razonamientos arrojan sobre la memoria del autor del puente, nos impone el deber de defenderlo en cuanto sea posible, y en la Historia misma creemos hallar el principio de su justa defensa. [...] ¿Y es, entónces, posible que un constructor como Rodrigo Alfonso, á quien precedieron, y aún puede decirse, con quien vivian hidráulicos prácticos eminentes, concibiera el descabellado proyecto de construir un puente sin cimientos sobre un terreno socavable y hasta sin poner los apoyos al abrigo de las socavaciones? Nosotros, al ménos, no lo concebimos”.

El autor, tras un exhaustivo y detallado estudio, concluye que “en el siglo XIV no fue construido el puente de Zulema, sino simplemente reedificado, como lo había sido ya, y después lo ha vuelto á ser en diferentes ocasiones; su verdadera construcción es más antigua, remontándose hasta los godos”. “No debemos, por último, buscar entre los romanos el origen del puente. Ellos eran entendidos hidráulicos y eminentes constructores; ellos sabian muy bien que los cimientos deben ser la parte robusta de la obra [cita numerosos ejemplos]”.

Basilio Pavón en su obra "Alcalá de Henares medieval”, dice que “lógicamente hay que imaginar un paso sobre el Henares anterior a ese puente que atribuíamos a Pedro Tenorio; pero en este punto la arqueología ha andado un poco a ciegas. Las ruinas actuales del viejo puente parecen medievales, al menos en sus primeras hiladas de sillares, en que se ven marcas masónicas, dos cruces o especie de L y J; asimismo, sospechosa es la primera hilada de sillares del arco aún en pie de la parte de Alcalá, con el clásico aparejo de una soga por tizón. Este puente sufrió un replanteamiento o reestructuración muy radical, que realiza el alarife de la ciudad Sebastián de la Plaza en el siglo XVII. Faltan testimonios arqueológicos claros del hipotético puente romano allí mismo emplazado y levantado por Trajano, como sostiene Dimas Fernández-Galiano. Esos testimonios se podrían reconocer en los cimientos de los tajamares, que nacen ya con la típica forma aquillada en sus dos frentes. Con o sin puente, por esta parte del río se pasaban fácilmente sus aguas, sobre todo en los meses de primavera y verano”. “Solamente presenta aspecto medieval el arco escarzano inmediato a la cuesta de Zulema. Es evidente que el puente existía en los años del [cardenal D. Pedro] Tenorio, probándolo marcas de canteros en las hiladas bajas de los tajamares. Es citado en el reinado de Felipe II y parece lógico que lo reformara de manera radical Sebastián de la Plaza. [...] Ahora bien, si existía el puente de Alcalá en la segunda mitad del siglo XIV, parece lógico que la puerta de la muralla de la ciudad que miraba a él se llamara Puerta del Puente, y no del Vado, como se la conoce al menos desde el siglo XV. Esto, ¿probaría que el vado es anterior al puente?, o lo que es lo mismo, ¿la muralla con su puerta del Vado es anterior al Tenorio? En las ordenanzas Rurales de Felipe II, el sendero que va de la ciudad al puente recibe el nombre de Camino del Puente”.

Podemos concluir señalando que el puente, en origen, constaba de ocho arcos. Así lo muestra la estructura de su fábrica. A estos ocho se le añadieron dos arcos más, en algún momento, hasta completar los diez que tuvo; estos últimos eran los que enlazaban con la orilla izquierda, necesarios según el río se fue desplazando hacia ese margen. Su evidente irregularidad y una cierta 'improvisación', evidencian un puente que es constantemente parcheado a lo largo de la historia. Que nunca fue romano.

A lo largo del siglo XIX se efectuaron numerosas reparaciones, como atestiguan los expedientes conservados en el Archivo Municipal. Una de esas reparaciones fue entre julio y agosto de 1829. Los zapadores del Ejército habían quebrado uno de los ojos (el octavo) en 1823, para impedir el paso de 'los facciosos'. Hasta su reparación, se le habilita una estructura provisional de madera, para facilitar su paso (ver ficha del molino del Puente).

Por qué no puede ser de origen romano

Pese a la catalogación del puente como romano que se ha transmitido de unos autores a otros (Fernández-Galiano, Quintano Ripollés...), no hay base para atribuirle tal origen. Basilio Pavón, según se cita, solo encuentra marcas de cantería medievales. Herrera y Bonilla por su parte lo data en ‘época de godos’, habida cuenta de que el puente no sigue en absoluto traza alguna que lo pueda identificar como de hechura romana (carente de fundamentos, arcos desiguales...)

También en contra de su pretendido origen romano está la ubicación: no guarda relación alguna con las dos Complutum (la del cerro y la del llano), ni con el trazado de la hipotética calzada romana (véase Rascón Marqués). Tampoco tiene sentido si aguas abajo, a tan solo unos metros, se hallaba el puente de las Armas, que sí tiene trazas de ser romano y estaba estratégicamente colocado entre ambas Complutum. Cuando este puente del Zulema adquiere sentido y significado es al situarlo en relación con la población medieval (el Burgo de Santiuste) y por las variaciones que este cambio de ubicación de la población (más al Este que la urbe romana) originó sobre las vías de comunicación.

Final del puente

La explosión del cercano polvorín de la Cuesta del Zulema, en septiembre de 1947, lo dañó seriamente; aunque solo en su parte superior, como muestran las fotos de época. Quizá teniendo en cuenta sus serios defectos estructurales, se desechó la idea de repararlo, optando por demolerlo y construir el nuevo puente, unos metros aguas arriba: el actual puente del Zulema, que utiliza en su estructura buena parte de los sillares del antiguo. Aún podemos ver las antiguas piedras en los tímpanos de sus arcadas de hormigón.

Fue una decisión polémica de la que aún nos podemos lamentar. Porque no solo se descartó el histórico puente, sino que se optó por demolerlo, dejando tan solo la base de los pilares. Se adujo un supuesto peligro de acumulación de materiales en caso de riada. Esta razón tan peregrina lo condenó. ¿No sería quizá más bien por el interés de usarlo como cantera para el nuevo puente? Tan solo se salvó un arco de piedra, actualmente fuera del curso del río; era el primer arco, por el que desaguaba el caz del molino.

Actualidad y futuro

En estas fechas (finales de 2008), hay planes de rehabilitación de los restos del puente, por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT). Lo que no ha sido capaz de hacer el Ayuntamiento en todos estos años, lo va a poner en práctica la CHT. En su 'proyecto de recuperación de las márgenes del río a su paso por Alcalá', se contempla la consolidación de los restos, su rehabilitación, y la construcción de una pasarela sobre los actuales pilares; pasarela que sería de uso exclusivo para peatones y ciclistas. No se va a reconstruir el puente; la Historia no se debe reescribir. Pero este proyecto, si es respetuoso con los restos (actualmente abandonados, cubiertos de maleza) y los recupera e identifica, podrá devolver parte de su esplendor al puente medieval; lo recuperarán la ciudad y el río, quienes le dieron origen y valor.

JR - Noviembre 2008

 


Uno de los pocos ojos que se mantienen (enero 2008)


Detalle del sistema constructivo, consolidación (enero 2008)





 

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