Ecologistas en Acción - Alcalá de Henares

Alcalá de Henares y su Tierra
 
Edificios del centro histórico
 


Seminarios Mayor y Menor Diocesanos
Anterior Colegio de Infantes de los Santos Justo y Pastor, vulgo de Seises


Fachada de acceso (febrero 2002)

Sobre dos edificaciones de evidente antigüedad (siglo XVII, por su tipología constructiva), bastante modificadas con el devenir de los siglos, se establecen los actuales seminarios Mayor y Menor del 'joven' Obispado Complutense. Joven, porque se restablece como Obispado independiente en 1991, después de que en el siglo XII fuese incorporado al Arzobispado de Toledo, tras ser recuperada la ciudad de Alcalá de manos agarenas.

La primera referencia documental para la casa numerada como 7-9, se encuentra en 1753 (Sánchez Moltó). Entonces pertenecía a la Iglesia Magistral. Fue vendida en 1803 al catedrático de medicina D. Agustín Corera. Cambia de manos en 1850, cuando es comprada por el segundo marqués de la Salud, D. José de Castelló y Roca. En esta etapa se llevan a cabo importantes reformas en el inmueble, como fue la construcción de la capilla, el cuerpo elevado a modo de torre que aún se conserva y singulariza la edificación. De este tiempo son también, visibles desde el exterior, las letras 'M de la S' (Marqués de la Salud) en la reja ornamental sobre la puerta de acceso, junto con la fecha de su reforma: 1851.

Tras años de servir como residencia a la familia Castelló, la viuda del marqués vende nuevamente la propiedad en 1882, a particulares, hasta que con fecha del 1 de noviembre de 1901 el inmueble es finalmente comprado por la Iglesia Magistral, regresando de esta forma a su inicial poseedora del siglo XVIII. Se cierra un círculo.

El cabildo de la Magistral tenía, en principio, un propósito definido para el edificio: restablecer el Colegio de Infantes de los Santos Justo y Pastor (vulgo Colegio de Seises). El Colegio de los Seises había existido anteriormente en la calle del mismo nombre, a pocos metros de esta nueva ubicación. Fundado en el año de 1702 por disposición testamentaria del cántabro D. Antonio Escudero de Rozas, maestrescuela de la Magistral, hasta su desaparición en la primera mitad del siglo XIX. Establecido para un total de doce infantes (seis internos, seis externos) que aprenderían gramática y canto, tenían la obligación de "asistir a diario al coro, cantando bajo el acompañamiento de los músicos de la capilla" (Sánchez Moltó). Vestían manto, beca sin rosca y bonete; todo ello de color encarnado.

De Colegio de Seises a Seminario

Como vimos, es en el año de 1901 cuando se recompra esta propiedad de la calle Sta. María la Rica y se refunda en ella el Colegio de Seises. Una vez más, seis infantes externos y otro tanto internos, de entre siete y diez años de edad, son seleccionados. Se designa a un canónigo de la Magistral como director. Bajo su autoridad, un profesor de primera enseñanza, más otro de música y un tercero de canto llano. Los alumnos internos asistirían al culto y coro de la magistral diariamente; los externos, solo domingos y fiestas de guardar.

Sin embargo, en pocos años el cabildo decide cambiar el uso del edificio. Solicita permiso al obispo de Madrid-Alcalá y funda un seminario en estas casas en el año de 1907; también bajo la advocación de los Santos Niños. Allí permanecería el seminario, salvando los avatares de la cruel Guerra Civil (1936-39), hasta que en 1945 se decide su traslado al recuperado Palacio Arzobispal. En este palacio se mantendría hasta su cierre definitivo y traslado a Madrid.

Nuevos usos

En 1960 el edificio es cedido a las Hermandades del Trabajo; pero en 1979 deciden cerrar, ante la nula actividad desarrollada. El 24 de julio de 1980 el cabildo de la Magistral llega a un acuerdo con la congregación de Salesianos para establecer allí, por quince años, su obra de apostolado juvenil. A cambio, los salesianos se comprometían a atender el coro de seises de la Iglesia Magistral. El mal estado del inmueble obliga a los salesianos a meterse en importantes obras: entre 1980 y 1981 invierten más de tres millones de pesetas en su rehabilitación.

Avanzan los años y, el restablecido Obispado complutense, tras sopesar diferentes alternativas, decide instalar su seminario en este edificio. Pasados los 15 años de la cesión (en 1995), recuperan el uso. Los salesianos han de mudarse; compran y rehabilitan una antigua casona nobiliaria, la casa de los Anchía, a la que se trasladan y donde permanecen en la actualidad.

El Seminario Mayor se establece en la casa números 7-9 (la que fuera del marqués de la Salud) y el Seminario Menor en la casa del número 11, comprada a D. Álvaro Sarmiento Farinós (quien la había rehabilitado en profundidad poco antes), en 1996.

Las casas

Como se ha apuntado más arriba, se trata de edificaciones que remontan sus orígenes al siglo XVII, si no antes; sendas casas solariegas, teniendo el patio como punto central. En este caso, sin blasones en sus fachadas; o los perdieron, o nunca los hubo. Sobre este tipo de edificación leemos que "se ha llegado a denominar a la vivienda del estado noble complutense como una casa 'rústico-palaciega', a medio camino entre la arquitectura de los edificios 'oficiales' y la arquitectura popular" (Sánchez Moltó).

A través de los siglos, los cambios de propietarios y usos han motivado diferentes reformas y añadidos. El más singular de este conjunto es sin duda la capilla u oratorio, erigida alrededor de 1851, en estilo neogótico. Empezando su alzado en planta cuadrangular, se va transformando en un espacio octogonal; arcos ojivales, con representaciones de los evangelistas. En el centro de la bóveda que remata el espacio, enmarcada por una gran estrella azul celeste de ocho puntas, se sitúa una 'piña', de la que cuelga la lámpara.

Adosado a la parte antigua, sobre lo que fuera jardín, se halla un edificio anexo levantado hacia 1907, cuando la instalación del seminario forzó la necesidad de más espacio. Con fachada de ladrillo sobre zócalo de piedra, de ángulos redondeados en las esquinas, es especialmenre interesante y más elaborada su fábrica de lo que se esperaría para una 'fachada interior'.

Estado actual

Para adecuarlo a su nueva función de semillero de nuevos sacerdotes, entre 1996-97 se acometió a fondo la restauración y rehabilitación de los edificios, estando al cargo los arquitectos D. Juan de Dios de la Hoz y D. Carlos Clemente San Román. Se llevó a cabo una completa y exhaustiva labor de investigación y documentación. Recuperando espacios, con un tacto exquisito, se pudo devolver el esplendor a este rincón de la Alcalá histórica. Patios, capilla e incluso pozos, vieron resurgir su brillo y presencia. Una recuperación magnífica que, junto con la decisión de hacer peatonal este tramo de calle, dieron nuevo valor al rincón urbano que conforman.

Aún queda mucho por hacer en este pedazo de Alcalá, del callejón de Santa María la Rica: edificios en ruinas y situación precaria, edificios modernos altisonantes de dudoso gusto estético... Pero con la rehabilitación de las casas 7, 9 y 11, se ha visto un poco más de cerca que no todo está perdido. Y que es mucho lo que se puede conseguir. Si se quiere.

JR - Septiembre 2008


Patio interior (diciembre 2001)


'Cúpula' del oratorio (diciembre 2001)





Bibliografía específica:

SÁNCHEZ Moltó, Vicente A. et al. "Seminario Diocesano de los Santos Justo y Pastor. Crónica de su última restauración". Obispado de Alcalá. 1997.



Volver al plano de edificios


Volver a página principal


 

Ecologistas en Acción - Alcalá de Henares