Ecologistas en Acción - Alcalá de Henares

Alcalá de Henares y su Tierra
 
La Tierra de las 25 villas
 


Tielmes


Escudo de Tielmes



Orígenes e Historia


La riqueza y atractivo de estas tierras, regadas por el río Tajuña (Tagonius para los romanos) ha propiciado que haya sido lugar de asentamiento de diferentes pueblos a lo largo de la Historia; y de la Prehistoria. Así lo muestran los numerosos restos arqueológicos encontrados en el área, desde el Paleolítico, pasando por el Neolítico, Bronce y Hierro. Importantes yacimientos son la "Cueva de Juan Barbero" o el "Risco de los Mártires". Se indica que fueron los caracitanos, tribu de raíz celtibérica, los primeros de los que hay constancia escrita de su presencia.

Tielmes parece ser la romana Thermeda (topónimo que comparte con otras poblaciones de Hispania). Según cierta tradición, sería el lugar de nacimiento de los hijos de San Vidal, Justo y Pastor. Hijos que acabaron siendo conocidos como los Santos Niños, al ser ajusticiados por los romanos en tiempos del pretor Daciano (siglo IV) por negarse a abjurar de su fe cristiana. Alcalá de Henares y Los Santos de la Humosa también se atribuyen ser el lugar de nacimiento de Justo y Pastor. La presencia de los visigodos en Thermeda está atestiguada por la existencia de una necrópolis de esa época, a las afueras del pueblo. Posteriormente, la zona cayó bajo dominio musulmán, al invadir la Península.

En el siglo XII la tierra es reconquistada por Alfonso VI; aunque se mantiene inestable y bajo ataque. A partir de la derrota agarena en Las Navas de Tolosa (1212), se reducen las incursiones musulmanas y se consigue estabilidad en la zona, lo que propicia su poblamiento y las actividades agraria y mercantil. Poco después, la Tierra es donada por el rey Alfonso VII al arzobispado de Toledo junto con el resto del alfoz de Alcalá, bajo cuya jurisdicción permanecería los siguientes siglos. Una epidemia de peste negra diezmó la población a finales del siglo XV, convirtiendo a Tielmes por breve tiempo en un despoblado.

A través del tiempo, Tielmes pasó a manos de diferentes señores, que ejercieron su jurisdicción en ella. Reinando Carlos I pasa a manos del marqués de Mondéjar, D. Íñigo López de Mondéjar, quien potenciará la agricultura y devolverá impulso al municipio. En el siglo XVI, en 1554, consigue el título de villa, emancipándose de la jurisdicción de Alcalá de Henares. En 1606 el rey Felipe III vende la jurisdicción al conde de Villalonga. En 1637 es D. Julio César Escazuola y Juzén, conde de Pernía, y entonces señor de la villa, quien facilita y promueve la construcción de la iglesia parroquial. Los Señoríos se mantendrán, hasta la abolición de este tipo de régimen con las efímeras Cortes de Cádiz, a principios del siglo XIX.

En ese siglo XIX, Tielmes vuelve a estar vinculada con Alcalá, ahora dentro de la recién creada provincia de Madrid. El cambio de siglo y situación se hace evidente para la villa con la ampliación y mejora de las vías de comunicación; especialmente por la construcción del Ferrocarril del Tajuña. Esta obra dará comienzo a una nueva etapa en el tránsito de mercancías y viajeros. El 25 de agosto de 1901 se abre el primer tramo, que enlazaba la estación del Niño Jesús, junto al Parque del Retiro (Madrid) y la localidad de Morata de Tajuña. En julio de 1902, la línea llega ya a Chinchón y, en enero del siguiente año, hasta Colmenar de Oreja. Posteriormente se construyó el enlace desde las cercanías de Morata de Tajuña. Primero hasta Tielmes, luego hasta Orusco, estación término de la línea.

Durante la Guerra Civil (1936-1939) el pueblo fue importante enclave del ejército republicano, lugar de asentamiento de las Brigadas Internacionales. La transformación de pueblo fue notable, por la utilización de sus edificios y entorno como hospitales, polvorines, almacenes de pertrechos, etc.

Datos y Geografía

Tielmes se encuentra en el Sureste de la provincia de Madrid, a 43 km de Madrid y 30 km de Alcalá de Henares, en la fértil cuenca del río Tajuña, Comarca de las Vegas. Esta ubicación, que ha marcado buena parte de su historia, también ha sido determinante en su población y economía. Cruza la tierra el río Tajuña, recibiendo también las aguas de los arroyos de la Vega y de Valdecañas. Su término municipal limita al Norte con Valdilecha; al Este con Carabaña; al Sur, con Villarejo de Salvanés; y al Oeste, con Perales de Tajuña. Según el censo de 1910, tenía 1.606 habitantes; en 1920 había aumentado a 1.659; para el año 2007 eran ya 2.487 los habitantes. Está a un promedio de 592 metros sobre el nivel del mar, teniendo una superficie total de 26,88 km².

Para 1920 (Espasa-Calpe), tenía 464 edificios, incluidos grupos diseminados en el municipio; producía principalmente aceite y vino. Disponía de estación de ferrocarril de Madrid a Alocén; alumbrado eléctrico, industria de fabricación de harinas, Sindicato y Caja Agrícola, Círculo de Labradores y varias sociedades recreativas. También se hacía notar que formaban parte de la población dos grupos de cuevas, al Norte, denominadas Altas y Bajas respectivamente.

La actividad de la población da un giro en los años 50, cuando se crean las primeras granjas avícolas. Se está produciendo una transformación, que tendrá su reflejo en los años posteriores. En la década de los 60 comienza un proceso de industrialización que variará notablemente la composición del municipio.
La actividad agraria queda entonces relegada a un lugar secundario.

Monumentos y Fiestas

La Iglesia Parroquial de los Santos Niños Justo y Pastor comenzó a edificarse en 1637, en terrenos de D. Julio César Escazuola. Tras una larga paralización, se termina en 1787 con la ayuda de la condesa viuda de Pernía, Ayuntamiento y vecinos. Es edificio de una sola nave, con columnas toscanas que sujetan arcos de medio punto, bóveda de cañón. La torre es de tres cuerpos.

La Ermita de San Isidro es una construcción moderna, levantada en los años 80 del pasado siglo y restaurada en 1992. Se encuentra junto a la M-228, en la entrada del camino de la Dehesas. Es visitada en romería cada 15 de mayo, día de la festividad del santo.

La Ermita de los Santos Niños se construye en la segunda mitad del siglo XVIII, a instancias del entonces párroco D. Manuel González Pardo, gracias a las donaciones del pueblo. Su fábrica es simple, de mampostería encalada. Su valor principal es el simbólico. Se encuentra a los pies de las cuevas del Risco de los Mártires, donde según la tradición se escondieron los niños Justo y Pastor con su madre. Junto a ella pasa la Vía Verde del Tajuña, siguiendo el trazado de la antigua vía férrea.

El Puente sobre el río Tajuña es otra de las construcciones emblemáticas de la villa. Iniciado en 1637, bajo la dirección de Juan de La Torre, se terminó en pocos meses. "Realizado en piedra, tiene como principal característica que, hacia la mitad del puente, se crea un ángulo sobre la base del mismo, que descansa a ambos lados del río Tajuña, lo que le hace ser una joya arquitectónica." En 1706, las vicisitudes de la Guerra de Sucesión, sumadas a una gran riada, provocaron el derrumbe del puente. Se reconstruye veinte años después, siguiendo sus trazas originales. En el año de 1998 lo restaura la Comunidad de Madrid.

El Palacio de los Condes de Pernía es una antigua casa solariega, del siglo XVII, mandada construir por el banquero florentino D. Julio César de Escazuola, señor de la villa. Destinada a casa de campo, desde ella se disfrutan amplias vistas de la villa. La Guerra de la Independencia (1808-1814) dejó serios daños en la edificación. Los posteriores cambios de titularidad y otras incidencias, motivaron que viniera a menos. En 1952 la Audiencia Territorial de Madrid adquiere la propiedad y la rehabilita, con la finalidad de dedicarlo a usos sociales y educativos.

También son de interés el Museo Casa-Cueva y las cuevas aún existentes en el municipio, lugar de morada habitual de clases humildes con escasos medios económicos (más de 200 cuevas estaban habitadas en el siglo XX), quienes se excavaban en las laderas sus propias casas; sencillas, pero completas y no exentas de un cierto confort.

El Domingo de Resurrección tiene lugar la Quema de Judas, una fiesta tradicional, enlazada con ritos ancestrales; sería el equivalente al Mayo que se celebra en otros municipios. En Tielmes es una tradición tan importante, que incluso se ha hecho figurar en el escudo de la villa (aprobado en 1987). La fiesta del Domingo de Los Santos Niños, patronos de Tielmes, tiene lugar en el domingo más próximo al 3 de mayo. La festividad de San Isidro, el 15 de mayo, se celebra con misa, procesión y otras actividades lúdicas. Los primeros días de agosto son las Fiestas Mayores, nuevamente en honor a los Santos Niños. Se llega en procesión a la ermita.
Se organizan numerosas actividades, religiosas y seglares.

Etimología

El nombre de Tielmes se cree es una derivación del término thermeda, posiblemente derivado del latín thermaearum, con el significado de "termas, baños de agua caliente". Baños que pudieron existir en época romana, aprovechando las aguas sulfurosas conocidas desde antiguo por sus propiedades curativas. Hay también una segunda hipótesis que alude a la medieval Termes, palabra originada del latín, que aludiría a la conocida "termita", insecto xilófago, comedor de madera. De ser esto último así, se desconocería la razón por la que un insecto, o plaga de ellos, hubiera motivado el nombre de población alguna.

El genticilio de los naturales de Tielmes es temblecos.


JR - Enero 2009


Página oficial del Ayuntamiento de Tielmes




Informaciones obtenidas y extractadas de diferentes fuentes, principalmente de la
página web del Ayuntamiento.



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