Grupo de restauración de hábitats forestales

Flora de Alcalá y su comarca
 

Pino de Alepo, p. carrasco (Pinus halepensis
)

Vista general (dic/07)

 
Hojas (acículas) (dic/07) Detalle de piña seca (dic/07)

Ejemplar joven (dic/07)

Piña verde (dic/07)
Tronco (dic/07) Tronco de más edad (dic/07)

Pino de Alepo, p. carrasco (Pinus halepensis) Mill. Especie arbórea perennifolia, 15-20 m de altura, con distribución mediterránea, perteneciente a la familia de las Pináceas y al grupo de las plantas gimnospermas, tan escasamente representado en el territorio (géneros Pinus y Ephedra). Tronco generalmente retorcido, con ramas a no mucha distancia del suelo. Corteza gris plata, bastante lisa en ejemplares jóvenes, que se va estriando con profundidad y oscureciendo con la edad. Acículas delgadas, flexibles, color verde claro. Planta monoica: dos sexos en la misma planta, pero situados en "flores" diferentes, no llamativas, polinizadas por el viento; "fruto" de tipo piña.

El pino carrasco se ha empleado en los últimos tiempos (desde hace unos 60 años) fundamentalmente para repoblar el territorio de los Cerros. Debido a la enorme deforestación que han sufrido estos montes históricamente, y por tanto, a los importantes fenómenos erosivos derivados de las precipitaciones y aguas torrenciales que han actuado sobre los mismos, se tomó la decisión de repoblar con pino carrasco, una especie de crecimiento rápido, adaptada a suelos muy pobres pero básicos, con gran capacidad de retención de suelos y adaptada a climas muy secos. Hoy en día se deberían adoptar políticas en materia de reforestación que tuvieran en cuenta más que nunca los elementos arbóreo-arbustivos nativos del territorio. Sin embargo la administración sigue apostando por los pinos que, si bien pueden ser necesarios actualmente en algunas zonas desprotegidas, descarnadas o acarcavadas, no juegan un papel importante en todos aquellos terrenos de gran extensión y topografia casi llana que abundan en el paisaje de cerros (actualmente repoblados con pinos de corta edad). Al contrario; su densidad (limita el paso de luz al sotobosque) y relativa rapidez de crecimiento, desplazan o impiden el crecimiento de otras especies. El terreno que ocupa el pinar es muy pobre en variedad vegetal y apenas tiene otra cosa que una cubierta de acículas pardas secas. Por otra parte, la madera de este pino es considerada de escaso valor.

Recibe el nombre de pino de Alepo (o Halepo) por la ciudad del mismo nombre en el norte de Siria.



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